Esta semana funcionarios del Departamento de Trabajo de Massachusetts informaron que detectaron decenas de miles de solicitudes de desempleo fraudulentas. Los 58,616 reclamos falsos no sólo le costaron al gobierno $158 millones, sino que retrasaron la asistencia financiera de los residentes que realmente necesitan esta ayuda tras haber sido duramente golpeados por la pandemia de coronavirus.
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«Es lamentable que debido a esta actividad criminal, las personas que realmente necesitan nuestro apoyo están enfrentando demoras en los beneficios que necesitan», indicó en un comunicado la Secretaría de Trabajo y Desarrollo de la Fuerza Laboral, Rosalin Acosta.
El departamento además informó que en la última semana de junio lograron recuperar los $158 millones sustraídos a través de este fraude.
Los funcionarios laborales explicaron a los ciudadanos que estas reclamaciones se llevaron a cabo robando la identidad de otras personas, a través de violaciones de datos anteriores, una actividad que se está llevando a cabo en todo el país. Para combatir estos reclamos fraudulentos, el Departamento de Asistencia de Desempleo tomó medidas adicionales con las que está verificando las identidades de los demandantes.
Según el comunicado del departamento, hasta la fecha han sido pagados casi $1 millón de reclamos de desempleo tan sólo en Massachusetts, entre el 8 de marzo y el 30 de junio.
“Entre mediados de abril y finales de junio se presentaron unas 650,000 solicitudes más”.
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Los 56.000 reclamos fraudulentos hallados el 20 de junio representan aproximadamente el 3.6% del número total de reclamaciones presentadas al Departamento del Trabajo.