Dermot Shea, jefe de la policía de Nueva York, señaló este lunes que la Unidad Contra el Crimen será desmantelada, pues constantemente ha sido señalada de usar fuertes medidas contra comunidades minoritarias.
La Unidad está conformada por 600 agentes.
La agencia de noticias EFE detalló que los agentes serás reubicados en otras responsabilidades.
Sus palabras llegaron luego de que el gobernador Andrew Cuomo firmara leyes para ejecutar varias medidas que apuntan a la reforma policial con la misión de hacer del cuerpo policial del estado lo más transparente posible.
Los cambios llegan en medio del caos desatado en el país por el asesinato de George Floyd, afroamericano de 46 años de edad, quien murió a manos del agente de la policía de Minneapolis, Derek Chauvin, durante un arresto el 25 de mayo.
“Damos la bienvenida a la reforma, pero también creemos que una reforma significativa comienza desde adentro”, dijo Shea. El jefe de la policía se atribuyó la responsabilidad por las medidas aplicadas.
“Es tiempo de seguir hacia adelante y cambiar la forma en cómo vigilamos en esta ciudad. Podemos hacerlo con inteligencia, astucia y no con fuerza bruta”, siguió.
Durante las manifestaciones masivas por el asesinato de Floyd, la policía de Nueva York fue objeto de críticas por el trato de los uniformados contra los protestantes. La Gran Manzana fue uno de los varios epicentros en donde unos pocos causaron daño con disturbios y saqueos.
Los protestantes pidieron el recorte de los fondos al departamento. Frente a esto, el Concejo propuso u recorte de mil millones de dólares de los seis mil millones que cada año se le asigna a la policía del estado.
Mientras tanto, el alcalde Bill de Blasio estuvo de acuerdo con la situación; sin embargo, recomendó que la reducción fuera menor.
“Las protestas no fueron un factor en esto”, comentó Shea sobe su decisión.
En cuanto a los hechos, la Asociación Benevolente de la Policía, sindicato que representa a los uniformados, dijo que “la misión de la unidad contra el crimen era proteger a los neoyorquinos previniendo proactivamente el crimen, especialmente la violencia armada”.
“Los tiroteos y asesinatos están aumentando constantemente, pero los líderes de nuestra ciudad han decidido que la vigilancia proactiva ya no es una prioridad. Eligieron esta estrategia. Tendrán que tener en cuenta las consecuencias”, añadió el comunicado del grupo.
Las protestas en Nueva York tuvieron como respuestas fuerte presencia de uniformados y toque de queda.