Este lunes Massachusetts inició su plan reapertura de cuatro fases anunciado por el gobernador Charlie Baker, flexibilizando su política de «quedarse en casa» al permitir que los residentes puedan asistir a sus centros de culto luego de haber permanecido en casa por casi tres meses.
A continuación las normas que deberán seguir todos los ciudadanos que quieran acceder nuevamente a sus centros religiosos. Normas que son obligatorias y que han recomendadas no solo por la gobernación sino también por las autoridades de salud pública.
Distanciamiento social
Los residentes que deseen asistir a sus centros de culto deben saber que a partir de este lunes se limitará el acceso del espacio al 40 por ciento, cifra que incluirá “a todas las personas dentro del lugar de culto, incluidos los asistentes y el personal organizador”.
El personal o los asistentes al centro deberán controlar el número de asistentes para asegurarse de que se respete el nivel máximo de ocupación.
Los feligreses y devotos que no formen parte de una misma familia, deberán ubicarse a una distancia, de al menos 6 pies. Mientras que los miembros de una misma familia podrán sentarse juntos o a una menor distancia de 6 pies.
Si el centro de culto posee asientos fijos, las filas deberán bloquearse y mantenerse vacías para permitir un distanciamiento social adecuado.
Todos los asistentes deberán cubrirse la cara haciendo uso de máscaras o mascarillas en conformidad con la Orden COVID-19 Nº 31 y la Guía del Departamento de Salud Pública. Están exentos de esta legislación las personas que no pueden llevar una máscara debido a una condición médica o alguna discapacidad.
Los padres o tutores de los niños entre 2 y 5 años determinarán si estos deberán usar o no un cubre-cara o una máscara en el centro de culto. “Los niños menores de 2 años no deben llevar cubierto el rostro.
Una persona que se niegue a usar un cubre-cara o una máscara debido a una condición médica o de discapacidad, no será obligado a presentar documentación que verifique la condición.
Recomendaciones
El estado recomienda a los centros de culto llevar un registro online de los asistentes, para evitar que feligreses o creyentes sean mayores a los permitidos en la legislación.
Se alienta a los lugares de culto a colocar carteles u otras marcas visuales que le recuerden a los residentes mantener el distanciamiento social. Además de colocar letreros que indiquen el número máximo de personas permitidas por fila.
Promover en la medida de lo posible la ventilación de los espacios cerrados. Por ejemplo considerando la apertura de ventanas y puertas, que permitirán el flujo de aire.
Si los organizadores y responsables del centro de culto consideran que deben negar el ingreso a un asistente por este negarse a llevar un cubre-rostro o una máscara, la decisión será respetada.
Es importante tomar medidas que fomenten la entrada y salida ordenada de los asistentes, manteniendo el distanciamiento social. Por ejemplo:
“La señalización o las marcas en el suelo deberán colocarse de manera que haya pasillos unidireccionales”, de tal forma que los feligreses transiten por un mismo espacio para salir y mismo espacio para entrar.
“Si se forma una fila fuera del servicio, los que esperan deben ser dirigidos a mantener el distanciamiento social”. Para ello se pueden colocar cintas adhesivas u otras marcas en el suelo para animar a los asistentes a mantener un distanciamiento social de al menos 6 pies.
“El personal debe dirigir a las personas en las zonas de alto tráfico para ayudar a mantener el distanciamiento social”.
“Los oficiales u otro personal del centro deberá dirigir las sucesivas salidas en fila”.
Protocolos de higiene
Los lugares de culto deberán garantizar que los asistentes y los trabajadores de sus espacios tengan acceso a instalaciones donde puedan lavarse las manos, incluyendo jabón y agua corriente. Además deberán permitir a los trabajadores un tiempo de descanso suficiente para lavarse las manos.