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Tengo miedo de regresar al trabajo, ¿qué hago?

Luego que haber luchado contra el coronavirus por casi tres meses, llega la hora de reactivar la economía en MA. ¿Cómo? regresando a los puestos de trabajo. Una actividad que muchos ansiaban que llegara, pero que al pensar con detenimiento, puede causar mucho miedo y preocupación.

Este lunes el gobernador Charlie Baker le recordó a los residentes que a partir del lunes 18 de mayo comenzarán a reabrir los negocios y las empresas por fases, siendo una de las primeras aquellas organizaciones o comercios que no requieran el contacto persona a persona. Esto significa que miles de trabajadores volverían a sus puestos en “oficinas, tiendas, restaurantes y fábricas”.

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¿Volver expone al empleado a algún riesgo?

Regresar al trabajo no debería representar ningún riesgo si se cumplen a cabalidad las normativas y recomendaciones dadas por la gobernación del estado, tales como:

Mantener el distanciamiento social, que incluye establecer una distancia de 6 pies entre cada empleado. Proporcionar una correcta señalización para que los trabajadores y consumidores recuerden que deben mantener el distanciamiento social seguro. Y proporcionar tapabocas o mascarillas para que los empleados puedan interactuar con los clientes o compañeros de trabajo.

Manteniendo una higiene adecuada, proporcionando a los empleados lugares para lavarse las manos continuamente. Además de brindar una higienización regular en las áreas de alto contacto como: puestos de trabajo, equipos, pantallas, pomos de puertas y baños.

Estableciendo normativas de operatividad, en las que se les indique a los empleados que de presentar algún síntoma no deben asistir a sus puestos de trabajo y deben ponerse en contacto con algún centro de salud cercano, para realizarse el test de COVID-19 para confirmar o descartar la enfermedad.

Medidas según el tipo de trabajo

Una manera de proteger a los empleados es analizando el tipo de exposición al que están sujetos y así establecer protocolos para resguardar su seguridad y salud. Según la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA por sus siglas en inglés) los puestos de trabajo puede clasificarse en cuatro categorías:

Riesgo de exposición muy alto. Se refiere a aquellos empleos en los que la exposición es realmente alta. Esta categoría incluye: trabajadores de la salud, tales como médicos, enfermeras, dentistas, paramédicos, técnicos médicos de emergencia. Además del personal de atención médica o del laboratorio que recolecta y manipula las muestras de los pacientes con COVID-19 conocidos o sospechosos. También se incluyen en esta categoría los trabajadores de la morgue.

Riesgo de exposición alto. En este grupo se encuentran los empleados que tengan exposición a fuentes conocidas o sospechosas de COVID-19, tales como: el personal de atención médica y de apoyo. Además de los trabajadores del transporte médico y los que operan las funerarias.

Riesgo de exposición media. En esta categoría se incluyen las personas que tienen contacto frecuente y/o cercano con personas que pueden estar infectadas con el SARS-CoV-2, pero que no son pacientes de COVID-19. Los trabajadores de este grupo pueden tener contacto con el público en general (por ejemplo, escuelas, trabajo de alta densidad de población ambientes, algunos lugares de venta al por menor de gran volumen).

Riesgo de exposición bajo. Son aquellos que no requieren el contacto con personas que se sabe o se sospecha que están infectadas con el SARS-CoV-2 ni el contacto cercano frecuente con el público en general. Trabajadores que tienen un contacto ocupacional mínimo con el público y otros compañeros de trabajo.

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Desconocer los derechos puede ser perjudicial

Es importante que los empleados consulten las leyes y normativas estipuladas no solo por la gobernación sino también por el Departamento del Trabajo, pues el incumplimiento de la jornada laboral tras reactivarse la actividad el 18 de mayo no debería suspender el subsidio de desempleo otorgado por el gobierno. Este es un beneficio determinado por el Departamento de Asistencia de Desempleo y no por el empleador. “Los empleados con una justificación razonable para negarse a volver al trabajo siguen teniendo derecho a los beneficios. (El estado será quien determine qué es o no «razonable» a través de una investigación de hechos específicos)”, reseña el Globe.

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