A tan solo dos días de celebrarse el Día de la Madre, una ordenanza del Gobernador Charlie Baker autorizó a los pequeños negocios no esenciales, como las floristerías, la reactivación de sus actividades.
Baker indicó en su intervención de este lunes que “las floristerías podían comenzar a trabajar a través de pedidos por Internet y por teléfono. Además de contratar hasta siete empleados a la vez, dependiendo de los metros cuadrados”. Pero informó que para el público estos negocios permanecerán cerrados.
Una medida que llegó en el momento indicado para que empresarios como Pat Riccardi, dueño de Riccardi Wholesale Flowers vieran luz, tras semanas de cierres, los cuales fueron provocados por el brote de coronavirus, reseñó el Globe.
Te puede interesar: Empresas del estado presionan a Baker para que reactive la economía
“Desde Brookline a Cambridge y Dorchester, los floristas fueron avasallados con pedidos de hijos” que buscaban regalar flores en vez de los típicos desayunos y almuerzos en los que compartían con sus familiares y que ahora no pueden ser posibles, debido a las restricciones de distanciamiento social estipuladas en el estado.
Para el miércoles, Mike López dueño de López el Florista declaró que “los pedidos ya habían superado y doblado lo que había hecho el año pasado». «Estoy empezando a preocuparme, es posible que tenga que cerrar mi sitio web y decir ‘Basta’”.
Por su parte Riccardi también aseguró sentirse preocupado por esta reactivación de actividades, que les dejaba muy poco tiempo a los propietarios de las floristerías para surtir sus inventarios.
Te puede interesar: ¿Por qué algunos vecindarios de Boston han estado más golpeados por la pandemia que otros?
«Para ser honesto. Estoy un poco abrumado», dijo Riccardi cuando un grupo de propietarios se apresuraban a sus negocios en New England Flower Exchange en Chelsea para llenar los inventarios vacíos.
Los floristas indicaron que esta reactivación es una bendición para las empresas que ya estaban al borde de la bancarrota, pero que siguen atascadas por las restricciones de personal y por una cadena de suministro global afectada por la pandemia.
Winston Flowers alcanzó su máxima capacidad de pedidos para el domingo el miércoles en Boston, Greenwich, Connecticut y Nueva York, citando «los cambios en la cadena de suministro y nuestro compromiso de seguir todas las directrices de seguridad y salud limitando nuestro personal para mantener sus espacios de trabajo distantes».