Con la llegada del COVID-19 muchos padres han dejado para luego la atención médica regular de sus hijos, siendo una de ellas la visita para la aplicación de vacunas, una medida que podría traer luego brotes de enfermedades más peligrosas para los jóvenes que el propio coronavirus.
Los médicos les recuerdan a los padres no renunciar al arsenal de vacunas que ya se encuentran en el sistema de salud, con las que podrán proteger a sus hijos de otras enfermedades altamente infecciosas “como el sarampión, la tos ferina y las paperas”.
«Esta es una gran preocupación para los pediatras de todo el país y de Massachusetts», explicó la Dra. Elizabeth Goodman, presidenta del capítulo de Massachusetts de la Academia Americana de Pediatría.
«Lo que no queremos ver es un aumento de las enfermedades prevenibles con vacunas en medio de un intento de tratar el coronavirus», dijo la especialista.
Es por ello que el equipo del Centro Médico EBNHC puso a disposición de los vecinos de East Boston la Clínica Pediátrica de Vacunas, una clínica móvil ha sido equipada para atender a los pequeños de la comunidad y brindarles a los padres de estos, la seguridad de una atención adecuada respetando los protocolos de higiene y salud recomendados por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés).
Los médicos pediatras a bordo de estas unidades se trasladan por todo el barrio para vacunar al mayor número de jóvenes posible y así evitar que padres y niños salgan de sus hogares a exponerse a esta enfermedad. La idea de este servicio habilitado por el Centro Médico EBNHC es que no se interrumpa el programa de vacunación vital ante una situación de pandemia.