Este lunes funcionarios de Somerville informaron a sus residentes que para combatir la continua propagación de COVID-19 se realizaran, de forma gratuita, pruebas a cualquier persona que lo desee, siempre y cuando viva en la ciudad. Además del uso obligatorio de mascarillas “tanto en los espacios públicos internos como externos”, de lo contrario serán multados.
«Durante las últimas semanas, nos hemos separado unos de otros; hemos cerrado gran parte de nuestra ciudad porque, si no se controla, el coronavirus nos abruma», indicó el alcalde Joseph Curtatone. «Y eso es lo que estamos trabajando furiosamente para cambiar. Estamos trabajando incansablemente para interrumpir la transmisión del virus de persona a persona”, aseguró el alcalde.
Las pruebas, según reseñó el Globe se realizarán en el Cambridge Health Alliance’s Somerville Hospital de lunes a viernes, en el horario de 9 a.m. a 4 p.m. Si está algún residente está interesado en someterse al examen deberá llamar con antelación al servicio para concertar una cita. Puede hacerlo a través del 617-665-2928. Las pruebas comenzaron a realizarse el pasado viernes.
Los funcionarios indicaron que hasta unos 3.500 kits de prueba fueron proporcionados por el estado.
«No podemos adelantarnos a este virus a menos que todo el mundo – y quiero decir todo el mundo – sea analizado. Hemos escuchado una y otra vez que necesitamos tres cosas para superar esta crisis: pruebas, pruebas y más pruebas», dijo Curtatone. «A nivel nacional ha sido un fracaso abismal y aquí en el estado solo nos estamos poniendo al día».
Adicional a esta medida, los funcionarios anunciaron que los residentes deberán de forma obligatoria, mascarillas tanto “dentro como fuera de los lugares públicos” y no hacerlo serán multados.
«Sé que esto se siente extraño para muchos de nosotros, pero es la mejor manera de evitar que se propague el coronavirus a otros sin querer cuando se está en público», dijo Curtatone. «No todos los que tienen COVID-19 muestran síntomas. Puedes ser portador del virus e infectar a otros sin saberlo», aseguró.
La orden entra en vigencia este miércoles y tendrá una semana de gracia para que los residentes puedan adecuarse a ella y hacerla cumplir. Después de este tiempo, los ciudadanos se enfrentarán “desde una advertencia por escrito a una multa de 300 dólares”.