En Estados Unidos, la salud y el estatus socioeconómico a menudo están relacionados, y por esta razón, es probable que el coronavirus esté afectando mucho más a las poblaciones de bajos ingresos.
Para saberlo, es necesario conocer más detalles sobre las personas afectadas por el coronavirus en el estado. Hasta los momentos el Departamento de Salud Pública de Massachusetts ha estado publicando datos anónimos que reflejan el género, edad y ciudad de residencia de los afectados. Pero no existen datos socioeconómicos disponibles al público.
Por petición de El Planeta, este jueves la organización Abogados por los Derechos Civiles (Lawyers For Civil Rights) ha solicitado al Departamento de Salud Pública de Massschusetts que publique un desglose de los datos demográficos de los pacientes infectados por Coronavirus, incluyendo raza y etnia.
La ley requiere que el Departamento cumpla con esta solicitud en los próximos diez días.
Estos datos ayudarán a comprender mejor cómo el coronavirus está afectando a los Latinos y otras comunidades de color en el estado.
Los legisladores demócratas de Massachusetts ya han señalado esta aparente falta de datos raciales, que son necesarios para monitorear y abordar las disparidades en la respuesta nacional al brote de coronavirus.
En una carta enviada el viernes al secretario de Salud y Servicios Humanos, Alex Azar, la senadora Elizabeth Warren y la representante Ayanna Pressley, ambas de Massachusetts, dijeron que no existen datos demográficos completos sobre las personas que se someten a pruebas o se tratan el virus que causa COVID-19.
«Esta falta de información exacerbará las disparidades de salud existentes y dará como resultado la pérdida de vidas en comunidades vulnerables», advirtió la carta.
Sabemos que los ancianos son los más afectados por el coronavirus, ya que representan alrededor del 80% de los casos fatales en China y Estados Unidos, según datos de los CDC. Pero los estudios también han demostrado que los problemas de salud subyacentes, como el asma, la diabetes y las enfermedades cardíacas, también pueden hacer que COVID-19 sea más peligroso, ya que la enfermedad grava los órganos ya afectados.
Nuevos datos publicados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades muestran que los pacientes con COVID-19 con problemas de salud subyacentes en los Estados Unidos tienen más probabilidades de necesitar tratamiento en un hospital, o incluso en una unidad de cuidados intensivos. También corren un mayor riesgo de morir.
Por su estilo de vida, que a menudo implica largas jornadas de trabajo, los latinos son más propensos a sufrir ciertas enfermedades más que sus contrapartes blancos.
«Esperaría que hubiera disparidades raciales y étnicas simplemente basadas en la carga de enfermedad que ya está presente», dijo Leonard Friedman, profesor de política y gestión de la salud de George Washington University a NPR.