El cononavirus no solo sigue provocando estragos en el sistema de salud de Estados Unidos sino también en el bolsillo del americano y de todo aquel que viva en el país, que por el distanciamiento social y la necesidad de prevención, ha tenido que permanecer en casa por varias semanas, lo que se traduce en un stop en su economía.
El popular #StayHome o #StaySafe ha provocado que cientos de personas tengan que recurrir al estado para solicitar ayuda económica, pues al no trabajar dejan de percibir automáticamente sus salarios.
La situación, producto de la pandemia, ha causado que muchos sean despedidos de sus puestos de trabajo mientras que otros padecen la reducción de sus salarios. Al menos unas 329.000 personas solicitaron reclamaciones de desempleo en Massachusetts, según The Boston Globe, un número que refleja lo profundo de la devastación financiera que ha tocado desde “la manufactura hasta la distribución de alimentos y los proveedores de atención médica”.
Los trabajadores del área hotelera y los restaurantes fueron los primeros en ser golpeados por esta ola de despidos. A partir de allí se fueron sumando otras actividades comerciales tales como las realizadas por los proveedores de servicio como los dentistas y los fisioterapeutas, por nombrar solo algunos.
La Sociedad Dental de Massachusetts, por ejemplo, le pidió a sus profesionales de la salud cerrar todo tipo de servicio que no representara una atención de emergencia, indicó la presidenta Janis Moriarty. Una decisión fuerte, pero práctica que cerró cientos de negocios de Main Street en todo el estado.
«No fue algo que tomamos a la ligera», indicó Moriarty, que según el Globe ha despedido a los 18 empleados que trabajan en su clínica en Winchester.
«Es difícil financieramente, pero tuvimos que pensar más allá de los aspectos comerciales de esto”, dijo.
Por su parte, Dan Brownbridge, quien es co-propietario de Joint Ventures Physical Therapy, una clínica de fisioterapia, explicó que debido al coronavirus tuvo que tomar una decisión similar a la de Moriarty y cerrar unas 10 clínicas ambulatorias de la Gran Boston. Centros que pudieron permanecer abiertos dado lo importante de la terapia física según las recomendaciones dadas por el propio Gobernador de Massachusetts, Charlie Baker. Pero que para evitar contagios debieron ser cerradas.
«Estamos tratando de ser positivos al respecto», dijo Brownbridge. «Todos en este momento están deprimidos y asustados. Siento que, como dueño de un negocio, es mi trabajo tratar de ser un líder, para reunir a las tropas”.
En algunos sectores de servicios profesionales los despidos aún no han llegado. Uno de ellos es el sector inmobiliario, donde, “a pesar de los desafíos que conlleva el distanciamiento social, las ventas siguen cerrando y los inquilinos siguen buscando apartamentos”, asegura el Globe.
Información que fue confirmada por Jason Gell, un agente inmobiliario de Newton y presidente de la Asociación de Agentes Inmobiliarios de la Gran Boston.
«Podemos absorber lo que está pasando ahora mismo», dijo Gell, señalando que la temporada alta de busqueda de apartamentos está apenas iniciando. «Pero si esto se extiende hasta junio, julio, vamos a tener algunas preocupaciones reales”.