Este martes la compañía GE Aviation informó que despedirá al 10 por ciento de sus empleados y que además suspenderá a la mitad de sus trabajadores por un periodo de 90 días. Una medida que, según la empresa, se produce por la desaceleración económica que está provocando el COVID-19 en los Estados Unidos.
Hasta el momento no está claro el impacto que estos despidos y bajas momentáneas tendrán en la planta de GE Aviation en Lynn, que tiene en su haber una plantilla de 2.600 empleados.
Una empresa que el año pasado logró un contrato con el gobierno de los Estados Unidos para el ensamblaje de motores para helicópteros Apache.
El CEO de General Electric, Larry Culp explicó a sus empleados que él también es víctima de estas acciones que lo han dejado sin cobrar un salario por el resto del año, pues la unidad de aviación de la compañía ya tenía previsto aplicar estas reducciones en su nómina. Motivados a que muchas aerolíneas, a las que les prestaban servicio, han puesto en tierra cientos de aviones, dado los temores que ha traído consigo el COVID-19, paralizando casi por completo la industria de los viajes.
«La industria de la aviación está sintiendo el impacto de esta pandemia mundial de manera más aguda. La rápida contracción de los viajes aéreos ha dado lugar a una reducción significativa de la demanda, ya que las aerolíneas comerciales suspenden las rutas y aterrizan grandes porcentajes de sus flotas», indicó Culp a sus empleados en un documento.
«Como resultado, GE Aviation está anunciando varios pasos que, aunque dolorosos, preservan nuestra capacidad de adaptación a medida que el entorno sigue evolucionando».
«Apoyamos los esfuerzos del gobierno de los Estados Unidos para preservar la industria de la aviación y proteger la economía en general, y no hemos buscado ninguna disposición en los proyectos de ley de estímulo que beneficie exclusivamente a GE», escribió Culp.
La empresa también aprovechó esta coyuntura para anunciar que su unidad de atención de salud está trabajando para aumentar la producción de equipo, incluidos “respiradores, monitores de pacientes, tomografías computarizadas y dispositivos móviles de rayos X”, a fin de satisfacer la creciente demanda que están teniendo los hospitales y otras instalaciones que luchan diariamente contra esta pandemia global.
«Sé que nuestros equipos de negocios están trabajando duro para entender nuestras nuevas realidades», indicó finalmente Culp en una nota a los empleados.