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Reporte del estado crítico de BPS provoca conversaciones sobre una posible intervención

Un reporte del Departamento de Educación Elemental y Secundaria de Massachusetts (DESE, por sus siglas en inglés), un borrador que salió la semana pasada, dio una crítica mordaz de las Escuelas Públicas de Boston (BPS, por sus siglas en inglés), dando paso a una posible intervención del estado en el distrito.

El Comisionado de Educación del Estado, Jeffrey Riley, ha indicado que una intervención estatal es probable, según dos personas contactadas por el periódico The Bay State Banner que han hablado con él sobre el reporte, que aún no es público. Actualmente, hay 34 escuelas en Boston donde los resultados de los estudiantes en las pruebas estandarizadas los han colocados en el 10% más bajo de las escuelas en Massachusetts.

La posibilidad de una intervención del estado ha generado preocupación en Boston, debido al historial de intervenciones de DESE en otras ciudades de Massachusetts, así como en las escuelas de Dever y Holland en Dorchester.

“En general, no creo que el estado haya tenido un buen récord en intervenciones,” dijo la presidenta del Sindicato de Maestros de Boston Jessica Tang. “Con una población estudiantil de altas necesidades, lo último que el distrito necesita es más inestabilidad, más disrupción e intervenciones que no apoyan los planes que hemos estado defendiendo como sindicato y el plan que el superintendente acaba de lanzar, el cual refleja las aspiraciones y necesidades los maestros, estudiantes, y padres de familia”.

Riley no respondió a la solicitud para comentar este artículo. Copias del reporte fueron enviadas a funcionarios de la ciudad la semana pasada.

La publicación del reporte de DESE viene después de que la Superintendenta de BPS, Brenda Cassellius, haya lanzado el mes pasado un plan de cinco años que apunta a eliminar la brecha de logros del distrito. El plan también exige un rediseño de las escuelas secundarias para preparar a los estudiantes para la universidad y carreras profesionales, y alinearía los planes de estudio de la escuela secundaria con los estándares básicos comunes del estado.

En enero, el Alcalde Martin Walsh se comprometió a incrementar los fondos para escuelas BPS por $100 millones sobre los aumentos regulares de costos anuales. En el presupuesto Fiscal del Año 2021 del BPS, se incluyeron $34 millones de fondos adicionales, con $19 millones de fondos adicionales destinados la docencia y apoyos a estudiantes, incluyendo trabajadores sociales y consejeros en las 34 escuelas identificadas por el estado como las de menor rendimiento.

Cassellius no pudo ser contactado para comentarios, pero emitió un comunicado a través de un portavoz.

“Como estamos en los últimos días de dar forma a nuestro plan estratégico y visión para el futuro de las Escuelas Públicas de Boston, tener la lente externa de la revisión DESE al distrito solo respaldará nuestros esfuerzos para servir mejor a nuestros estudiantes, familias y personal,” se lee en la declaración. “La revisión DESE al distrito brinda a BPS la oportunidad de reflexionar sobre el progreso, examinar nuestras prácticas, identificar desafíos sistemáticos y áreas de crecimiento, y nos permite tomar medidas necesarias para fortalecer responsabilidad como distrito. Esperamos colaborar con DESE hacia nuestro objetivo compartido de mejorar los resultados para todos los estudiantes de BPS”.

Annissa Essaibi-George, quien lidera el Comité de Educación del Consejo de la CIudad, se opone a la intervención del estado. Ella dijo que el compromiso de Walsh de $19 millones en fondos para las 34 escuelas con dificultades es un movimiento en la dirección correcta.

“Sabemos que las escuelas que a menudo tienen dificultades carecen de apoyo,” dijo Essaibi-George. “Sabemos que los niños están luchando contra la falta de vivienda, el hambre y otros desafíos. Lo que debemos hacer es brindar servicios de apoyo a los niños”.

Antes de que se emitiera el reporte esta semana, los miembros de la junta de DESE ya estaban indicando apoyo para una intervención estatal en escuelas del BPS. En una reunión del 28 de enero, James Morton, miembro de la junta, habló sobre la eficacia del modelo de “zona de empoderamiento”, utilizado en un grupo de escuelas con dificultades en Springfield. Él sugirió que las escuelas con problemas de Boston podrían beneficiarse de una estructura de gobierno parecida a la de la zona de Springfield, que ha limitado la supervisión del distrito de las escuelas y ha renunciado a requisitos del contrato sindical de maestros.

Amanda Fernández, otro miembro miembro de la junta, citó una “necesidad de cambio” en Boston y dijo que el sistema ha alcanzado un punto sin cambios. Los miembros de la junta Matthew Hills y Michael Moriarty hablaron a favor de mantener la administración judicial y otras formas de intervención sobre la mesa.

Sin embargo, el récord de DESE en revocaciones no ha inspirado confianza entre los líderes educativos del estado.

“No hay duda de que hay personas en el gobierno del estado que babearían ante la posibilidad de hacerse cargo de las escuelas”, dijo Glen Koocher, director ejecutivo de la Asociación de Comités Escolares de Massachusetts. “Tendría que pensar que DESE entendería que una toma de control no es una opción efectiva”.

En los últimos años, DESE ha tomado control de los distritos de Holyoke, Southbridge y Lawrence, designando receptores para que los administren. En Southbridge, el distrito está en su tercer receptor en cuatro años. Los propios datos de DESE muestran a Southbridge y Holyoke como los dos distritos con el rendimiento más bajo del estado. DESE le dio a Lawrence, al cual el estado asumió control de él en 2011, el octavo rango más bajo en logros generales a pesar de algunas logros desde la toma de control.

Springfield, donde DESE designó a 10 escuelas como parte de una zona de empoderamiento, está clasificado como el sexto distrito con el rendimiento más bajo en la lista de DESE. A pesar del llamado de los miembros de la junta de DESE a un enfoque de “zona de empoderamiento” para las 34 escuelas con problemas en Boston, las escuelas en la zona de Springfield todavía se encuentran entre los porcentajes más bajos del estado.

En la evaluación de Boston de responsabilidad de DESE del 2019, el distrito recibió una clasificación de “no requiere asistencia o intervención”. El reporte citó “un progreso sustancial hacia los objetivos”.

En Lawrence, donde el Comisionado de Educación, Riley, se desempeñó como receptor hasta el 2018, DESE enumera el distrito como “requiere asistencia e intervención” y se refiere a él como un “distrito con bajo rendimiento crónico”.

Si bien las escuelas de Boston han mostrado una mejora en el rendimiento de los estudiantes en las últimas décadas, con tasas de graduación que alcanzaron un máximo histórico del 75.1% de los estudiantes que recibieron diplomas en cuatro años en el 2018, el distrito vio esa tasa caer al 73.2% en el 2019. El distrito también tiene brechas persistentes del rendimiento académico y las tasas de graduación entre los estudiantes blancos y los estudiantes negros y latinos que conforman la mayoría del distrito.

“No nos sorprende que haya problemas y desafíos en el distrito”, dijo Tang. “Los educadores, padres de familia y jóvenes han estado diciendo esto durante los últimos años. Hemos tenido cinco superintendentes en los últimos siete años. Sin embargo, creo que estamos preparados, con el apoyo adecuado del estado, para tener intervenciones informadas por educadores y las partes interesadas para lograr un cambio significativo y duradero. Ese es el tipo de trabajo que estamos comprometidos a implementar con el nuevo superintendente”.


Este artículo fue originalmente escrito en inglés y publicado en el Bay State Banner: https://www.baystatebanner.com/2020/02/24/state-report-critical-of-bps-schools-sparks-talk-of-an-intervention/

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