Boston fue una de las primeras ciudades en Estados Unidos en crear un departamento dedicado exclusivamente a los inmigrantes dentro del ayuntamiento. Creada en 1998 por el entonces alcalde Tom Menino, su misión es fortalecer la capacidad de los inmigrantes y las diversas comunidades culturales y lingüísticas de Boston para participar plenamente en la vida económica, cívica, social y cultural de la ciudad.
Conversamos con Yusufi Vali, quien es director de la Oficina para el Avance de los Inmigrantes de Boston desde hace seis meses. Comenta sobre su visión para el departamento, su opinión sobre los principales retos que enfrentamos los inmigrantes, y políticas y programas que ofrece esta oficina.
En su experiencia como líder comunitario y tras siete meses en tu cargo en la oficina de inmigrantes de la Alcaldía de Boston, ¿cuáles cree que son los retos principales a los que se enfrentan los inmigrantes de Boston en estos momentos?
Creo que el reto mayor es la falta de sentido de seguridad y protección, algo que he visto en todas partes: en los pequeños negocios, entre los miembros de mi comunidad y especialmente entre los inmigrantes latinos. La retórica que viene de Washington, D.C. es descorazonadora. Otros factores es que todos están luchando por encontrar trabajo, una buena vivienda, y hasta integración cultural. Creo que en general hay cuatro aspectos que son la principal preocupación para las comunidades inmigrantes: seguridad, integración cívica, cultural y económica.
¿Cuáles son las iniciativas más exitosas que hay dentro del programa Immigrant Advancement de la oficina del alcalde?
Cada septiembre en la ciudad de Boston celebramos el “Día de Ciudadanía” y este año rompimos todos los récords. Tuvimos 440 personas que empezaron su aplicación para la ciudadanía. También pueden aplicar a una exención de pago de la solicitud dependiendo de su estado socioeconómicos, así les ahorramos a esas 440 personas alrededor del $170,000. En el ámbito político, el alcalde ha sido vocal en su apoyo a la ley de licencias de conducir para indocumentados. También hemos empujado el Safe Communities Act en la legislatura del estado. Localmente, modificamos la ley de confianza (Trust Act) en diciembre para asegurar que la relación entre la policía de Boston y ICE sea más limitada.
Para mi es muy importante entender la diversidad y necesidades de la comunidad. Lo que ha sido fabuloso es visitar todas las diferentes comunidades que hay en Boston, como sabemos la comunidad latina es muy diversa. Tienes a personas de El Salvador, Colombia, Venezuela, México, conocer a las personas y construir esas relaciones y conocer los retos que ellos enfrentan ha sido realmente maravilloso vivirlo.
En cuanto a la ley de las licencias para conducir, ¿cómo están apoyando esta iniciativa específicamente?
Yo testifiqué personalmente en nombre del alcalde Walsh ante la Cámara de Representantes en septiembre. El alcalde fue el patrocinador original de esta ley cuando era un representante estatal hace 16 años. Estamos usando nuestro capital político en la legislatura del estado para hacer entender a las personas que esto es muy importante no solo desde la perspectiva humanitaria pero también desde la perspectiva de seguridad. Es mucho mejor para todos si las personas pueden tener una licencia de conducir porque asegurará que van a tener que aprobar el test de manejo, y obtener un seguro. Ese es el mensaje que queremos compartir con todos: que esto es un tema de seguridad.
De acuerdo al New American Economic Index, Boston tiene una buena calificación en cuanto a liderazgo del gobierno y apoyo legal a inmigrantes. Pero un reporte del Instituto Gaston de UMassBoston muestra que los latinos se enfrentan a una mayor desigualdad en Massachusetts que en cualquier otro estado. La prosperidad económica es un tema importante no solo para latinos sino para inmigrantes porque la ciudad de Boston es muy costosa.
En problema en particular para inmigrantes latinos es que tenemos a un número de personas que no pueden ascender en la escala económica, como niñeras, trabajadores de construcción, paisajistas, removedores de nieve… Ese es un problema por resolver. El otro es que hay personas que vienen al país con títulos profesionales de sus países de origen que no se pueden validar aquí. Eso le sucedió a mi madre, ella tenía un título en educación que no fue reconocido, lo mismo con mi padre, un contador e ingeniero.
¿Qué iniciativas hay en su oficina para la revalidación de títulos extranjeros?
Por un lado, estamos en el proceso de formar una junta asesora para nuestro departamento, y queremos incluir en la conversación a representantes de la comunidad, residentes que se estén enfrentando a estos retos e industrias para empezar a crear programas e iniciativas para abordar el tema.
A principios de septiembre inauguramos una clase llamada “Mi gobierno de la ciudad” (My City Government), en la cual 25 inmigrantes que sean residentes de Boston serán escogidos para tomar un curso sobre cómo funciona el gobierno de la ciudad. Tendrán juntas con los jefes de los departamentos, y con suerte, en el futuro podrán formar parte de nuestras comisiones para entender cómo usar la ciudad para su beneficio.
Otro problema que surge cuando te mudas a una nueva ciudad es la falta de información para resolver problemas cotidianos. Específicamente en Boston es difícil navegar el mercado inmobiliario. ¿Hay programas de la oficina de inmigrantes para que les sea más fácil a las personas entender cómo rentar o comprar un inmueble?
Para atacar el tema de viviendas tenemos que hacerlo de manera regional. Boston está haciendo todo lo que puede y seguirá haciendo más pero necesitamos que las ciudades y pueblos alrededor de Boston aumenten su apoyo. Si eso no pasa, la crisis de vivienda seguirá siendo una crisis. Por eso le pido a tu audiencia que vive fuera de Boston que pongan presión a sus representantes para forzarlos a tener una estrategia regional. A nivel de programas para los residentes, no estoy seguro si la ciudad de Boston ofrece estos servicios.
La segregación se ha convertido en un problema para la integración. ¿Qué ejemplos has visto en otras ciudades que se puedan aplicar en Boston?
Nací en India pero crecí en Kansas City, Missouri. Mi familia llegó a Estados Unidos cuando yo tenía nueve años. El área en la que vivimos era muy blanca. Vi a mis padres y a mi mismo luchando por integrarnos. Mi padre hablaba inglés con acento y mi madre tuvo dificultades para encontrar trabajo en su campo. Aunque tuviera un título en educación sólo podía entrar trabajo como cuidadora. Tengo experiencia de primera mano al ver visto a mis padres pasar por esto. Al menos como gobierno de la ciudad la mejor manera de cambiar eso es como gobierno ser cultural y lingüísticamente competentes. Por eso el alcalde contrató a personas con antecedentes muy diferentes por que necesitamos esa experiencia cultural en el gobierno de la ciudad. Pienso que eso por sí solo es una gran inversión a futuro porque toma tiempo construir esa competencia cultural. Por eso queremos hacer la clase de “Mi Gobierno de la Ciudad”, porque queremos construir a residentes que puedan ser los traductores culturales para la comunidad y entiendan cómo funcionan las cosas. Cuando mis padres vinieron a Estados Unidos tuvieron que buscar líderes comunitarios para entender cómo navegar el sistema. Queremos crear a personas como a quienes ayudaron a mis padres a través de este curso.
Para obtener más información sobre la Oficina para el Avance de los Inmigrantes o hacer preguntas, escriba a
immigrantadvancement@boston.gov.