ir al contenido

Colombia: ¿Protestas espontáneas o planificadas?

La protesta como herramienta para exigir a los gobernantes de América Latina ha resurgido durante el año 2019. La región ha manifestado en el último semestre y ante ello, cada Presidente ha tratado de solucionar, a través de conversaciones con la ciudadanía, los problemas que enfrenta su país. Colombia no escapó de una ola de protestas que inició en Ecuador durante el mes de octubre.

Son dos banderas las que llevan neogranadinos en las calles. Hablan de lucha contra la corrupción y ausencia del gobierno del presidente Iván Duque en los trabajos que mejoren el Acuerdo de Paz, firmado en 2016 por el entonces mandatario Juan Manuel Santos y grupos guerrilleros del país.

Todo empezó cuando distintas organizaciones convocaron a la sociedad civil a salir a las calles y protestar contra medidas económicas de Duque. En principio, solo se hablaba de protestar el 21 de noviembre, pero fue esa acción la que generó que durante más de una semana parte de la población colombiana estuviese en las calles exigiendo mejores políticas económicas, freno a la corrupción y cumplimiento del Acuerdo de Paz.

El Comité Nacional de Paro, ha sostenido que se opone a las reformas al sistema de pensiones y a las leyes laborales que fueron propuestas por el Gobierno. Bogotá y Cali fueron dos ciudades donde la protesta tuvo más contundencia y en medio de ello, el presidente Duque convocó a una serie de conversaciones con sus protestantes.

Los promotores del paro han presentado al gobierno unos 13 pedidos que incluyen desde el retiro de una reforma tributaria en trámite en el Congreso, hasta el cumplimiento cabal del acuerdo de paz firmado en 2016.

A juicio del expresidente Juan Manuel Santos, las protestas que se han visto en Colombia determinan la libertad que sienten los ciudadanos. Para él es claro que hoy día se sale a las calles a exigir mejores condiciones de vida y no el cese al fuego, gracias al Acuerdo de Paz que impulsó durante su mandato y que lo llevó a obtener el Premio Nobel de la Paz. Aunque en Colombia el conflicto armado dejó más de ocho millones de víctimas mortales, las protestas han sido en su mayoría pacíficas, pese a que de acuerdo a datos del gobierno, cuatro personas han muerto. “Se respira un ambiente más abierto en la política colombiana y eso ha permitido no solo estas movilizaciones inéditas, sino también eventos como el uso de cacerolas para protestar de forma pacífica», argumentó a la BBC, Humberto de la Calle Lombana, líder negociador del gobierno durante el proceso con la organización guerrillera.

Contra la corrupción

De acuerdo a Transparencia por Colombia, en su informe titulado: Así se mueve la corrupción, desde 2016 hasta 2018 se detectaron 327 hechos de corrupción en 32 departamentos del país, reportados por 46 medios de comunicación nacional. La corrupción administrativas es la más recurrente según el análisis con 73% de los casos, los cuales se relacionan con el manejo inadecuado de los fondos por parte de funcionarios públicos. La corrupción privada ocupa 9% y la judicial, 7%.

Según el informe, la corrupción abunda en varios sectores. En educación 16%, en infraestructura 15% y en salud 14%. Al menos 39% de estos hechos involucran a funcionarios públicos, mientras que quien ha sido electo en comicios de concejales y alcaldes, ha participado en 30% de estos casos.

Acuerdo de Paz

Manifestantes se preguntan dónde está el actuar del gobierno de Duque que “no ha cumplido”. Luego de firmarse el Acuerdo de Paz, hay regiones colombianas en las cuales los homicidios incrementaron y el acecho de los cultivos ilícitos ha desatado guerra entre criminales, según la fundación Paz y Reconciliación, Pares.

De los mil 122 municipios que tiene el país, la FARC tuvo presencia en 242 durante la última década y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), operaba en 99. Paz y Reconciliación usó 281 municipios de muestra para analizar un posible resultado y consideró que el gobierno colombiano no ha sido capaz de tomar los territorios abandonados por la guerrilla.

Hay retos y circunstancias difíciles de superar, según el exrepresentante del Congreso de Colombia, Nicolás Uribe Rueda. “Hay beneficios como la desmovilización de 12 mil personas, pero también hay un legado complicado de gestionar desde el punto de vista institucional”, dijo mientras alegó que uno de los ejemplos pasa por la Jurisdicción especial para la paz, mecanismo de justicia transicional que investiga y juzga a los integrantes de las FARC.

Apoyo a la movilización

Según una encuesta de la empresa asesora Gallup, 70% de los colombianos apoya la protesta. Los estudios señalan que 75% de los encuestados considera que la implementación del acuerdo de paz va en mal camino. 84% dice que no se ha atacado la corrupción, 89% que no se ha mejorado el empleo formal y 78% pide mejor economía.

A menos de dos años de haber sido electo presidente de Colombia, Iván Duque, enfrenta, según Gallup, una desaprobación de 70%. Esto, en medio del escenario de protestas que sacuden al país neogranadino desde finales de noviembre y que podría replantearse a inicios de 2020, de acuerdo al Comité Nacional de Paro.

Vulneración de derechos

La represión en América Latina es sistemática, según Amnistía Internacional. Colombia no escapa de ese señalamiento, pues según la Organización de Naciones Unidas, (ONU), durante los primeros cuatros meses de 2019, se registraron 51 asesinatos a defensores de Derechos Humanos. Para controlar estos hechos, el portavoz de la oficina para los DDHH, Rupert Colville, mostró su preocupación y urgió a la administración de Duque a frenar este flagelo.

Unos 273 heridos y tres muertos fue el resultado del paro nacional convocado para el 21 de noviembre, según la propia información de quien en el momento fungía como ministro de Relaciones Exteriores, Carlos Holmes Trujillo.

Según la ONU, Colombia mejoró la calidad de vida, pero se estanca en desigualdad, otra razón por la que protestan los ciudadanos. De acuerdo al informe sobre Desarrollo Humano 2019, el país suramericano subió 11 escalafones del índice de calidad de vida debido a política de salud, expectativas de vida y educación, pero falla en competitividad y desigualdad.

Para las Naciones Unidas hay nuevas formas de desigualdad diferentes a las evidenciadas en el siglo XX. Adicional al trabajo informal sin regulaciones, falta de seguridad social y bajos ingresos económicos, Colombia ha descuidado la atención a las comunidades fuertemente afectadas por el cambio climático, falta de acceso a avances tecnológicos y carencia de oportunidades laborales.

Razón de la protesta

A juicio del consultor internacional en Seguridad y Defensa, John Marulanda, los colombianos protestan debido a una mezcla de argumentos; uno de ellos, la corrupción. “Existen otras razones muy pobres como la lucha contra el neoliberalismo y la represión, pero ahí está involucrado algo que ocurre en otras naciones”, declaró a El Tiempo Latino.

Para Marulanda, estas protestas no son espontáneas y la izquierda, sumada al “socialismo del siglo XXI”, están detrás del descontento en Colombia. Nicolás Maduro, representante del régimen venezolano, estaría orquestando estas acciones debido a que, según el experto, su proyecto político perdió el poder que tuvo durante casi una década. “Están tratando de recuperar, pero indudablemente Maduro, Miraflores, Diosdado Cabello y el Foro de Sao Paulo, están detrás de esto”, sentenció.

Marulanda considera que el régimen venezolano tuvo participación en las protestas de Chile y Ecuador de Manera particular, pero en Colombia se intenta una desestabilización mayor porque ese país es estratégico para la región.

Papel de la guerrilla

A juicio de Marulanda, la extrema izquierda impulsa a encapuchados, al Ejército de Liberación Nacional y a la Fuerza Armada Revolucionaria de Colombia, quienes a su consideración, trabajan desde Venezuela bajo la venia del régimen de Nicolás Maduro. “La ofensiva no fue tan contundente y por eso no ha prevalecido”, dijo.

Según el diputado de la Asamblea Nacional, Franklyn Duarte, el territorio venezolano es la cuna de los guerrilleros. “En Venezuela están resguardados, escoltados y viven tranquilos, mejor que la población que clama libertad”, sostuvo.

Actualmente no existe – a juicio de Marulanda – alguna disidencia de las FARC, sino que hay más unidad que en otro momento. Alegó que las FARC tienen senadores, gente armada en los campos y hasta en las ciudades.

Comportamiento de la región

El consultor internacional consideró que las protestas en Colombia no fueron improvisadas, ya que piensa que hay algo detrás del comportamiento de la región. De igual manera, aprovechó la oportunidad para saludar la institucionalidad de la Fuerza Armada Nacional en Bolivia ante el “paso histórico” que dio. “Eso llama a los demás países a mirar ese ejemplo”.

En Chile se espera por una constituyente que pueda resolver la crisis política que enfrenta actualmente el gobierno del presidente Sebastián Piñera, en Ecuador, a través de conversaciones se llegó a un consenso, con el que la administración de Lenin Moreno derogó las medidas económicas que había tomado y las cuales generaron reacción popular. A juicio del experto, en Colombia no habrá mayor contundencia por parte de la izquierda en este escenario de protestas.

¿Petro en el poder?

Aunque el presidente Iván Duque no tiene un escenario favorable de su lado, los colombianos, según la encuestadora Invamer, no ven en el senador Gustavo Petro una opción política para cambiar la situación del país. Al menos 56% de los consultados valora de manera negativa a Petro, quien, según  John Marulanda, es una figura agotada que genera antipatía en la sociedad.

“Eso no lo descalifica para que intente llegar a la Presidencia. Si la izquierda se pone de acuerdo, puede llevar a otro personaje para la presidencia porque veo difícil que Gustavo Petro llegue allí”, aclaró.

El experto consideró que, aunque la popularidad de Duque ha bajado, puede subir por la “manera inteligente” de manejar las protestas. Argumentó que el descontento que se ha generado en las últimas semanas en Colombia se ha agotado, por lo que cree importante, esperar para evaluar la imagen del presidente neogranadino.

Para 2020 los sectores que impulsan las protestas han hablado de retomar la calle como herramienta para exigir cambios. Mientras tanto, el régimen de Maduro aúpa el desequilibrio en la región a través del Foro de Sao Paulo, según el experto, quien afirmó que hay desafíos que debe atender la administración colombiana.

X