Tras los tiroteos registrados en Ohio y Texas, el expresidente demócrata Barack Obama abogó por leyes para el control de armas más estrictas.
Al menos 31 muertos y decenas de heridos fue el resultado de el último tiroteo en en Ohio, por lo que a través de un comunicado, el exmandatario apuntó que ninguna otra nación desarrollada tolera este tipo de violencia de armas como Estados Unidos.
«Hasta que todo nos levantemos y insistamos en responsabilizar a los funcionarios públicos por cambiar nuestras leyes sobre armas, estas tragedias continuarán ocurriendo», se lee en el texto.
Obama agregó que después de estas tragedias se asegura que las leyes para el control de armas más duras no detendrán todos los asesinatos, pero la evidencia demuestra que pueden detener alguna de ellas.