Tal como lo dijo el representante de Estados Unidos, Elliot Abrams, pareciera que en el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas se mantiene viva la guerra fría. Durante la reunión para discutir la situación de Venezuela, celebrada a petición de EE.UU. este martes, se mantuvieron las divisiones entre los países miembros.
Mientras Estados Unidos y varios representantes latinoamericanos mantuvieron inquebrantable su apoyo a la presidencia Interina de Juan Guaidó; por su lado, Rusia, China, Nicaragua y otros sostuvieron que debe evitarse la injerencia y una violación de la soberanía de Venezuela, inclinándose por que haya negociaciones y un diálogo entre las partes en conflicto.
La reunión se inició a las 3:00 pm, con la lectura de un informe por parte de la subsecretaria general de la ONU para Asuntos Políticos y Construcción de la Paz, Rosemary DiCarlo, en el que se señalan que había una alarmante escalada de tensiones a raíz de los acontecimientos ocurridos el 23 de febrero cuando se intentaba introducir al país ayuda humanitaria desde la ciudad fronteriza de Cúcuta, en Colombia.
DiCarlo se refirió a los hechos de violencia tras los cuales resultados 60 personas heridas y 4 fallecidas y según reportes de las autoridades colombianas. Hubo otros 285 lesionados en incidentes en el paso fronterizo.
La funcionaria indicó que el sistema de la ONU estaba trabajando en cooperación con las instituciones del Estado venezolano para brindar ayuda humanitaria a la población, de conformidad con los principios de humanidad, neutralidad, imparcialidad e independencia.
DiCarlo dijo que los actores venezolanos “de todo el espectro político tienen la responsabilidad de colocar el interés del pueblo venezolano en el centro de sus acciones en este momento crítico”.
A lo largo de la sesión se mantuvieron posiciones encontradas en relación con la crisis que se vive en Venezuela y especialmente sobre las acciones que debe tomar la comunidad internacional para ayudar. Los representantes de Estados Unidos, Colombia, Brasil, Francia, Reino Unido y Alemania mantuvieron su apoyo reconocimiento a Juan Guaidó como presidente interino, al igual que a la Asamblea Nacional, que consideran el único poder legítimo del país. Asimismo, responsabilizan al gobierno de Nicolás Maduro por los hechos violentos ocurridos durante el intento de ingresar la ayuda humanitaria.
El enviado especial estadounidense para Venezuela, Elliot Abrams, manifestó que “Estados Unidos y la comunidad internacional deben apoyar la lucha del pueblo venezolano por restaurar su democracia. Hay que respetar la constitución y la soberanía, por lo cual se debe apoyar la presidencia interina de Juan Guaidó”.
Abrams acusó a las “pandillas controladas por Nicolás Maduro” de la violencia en la frontera y lanzó fuertes críticas a los países que apelan a la búsqueda de un diálogo en lugar de llevar ayuda a los venezolanos que la necesitan.
Abrams sostuvo que era el régimen de Maduro el que usaba la violencia. “Sólo el régimen ha traicionado la independencia y soberanía venezolanas al someterse a la influencia de oficiales cubanos que permean las agencias de seguridad e inteligencia. Solo el régimen tiene una historia que ha utilizado la ayuda humanitaria como instrumento político para el control social y como fuente de corrupción”.
El representante de China, Ma Zhaoxu, reiteró el reconocimiento de su país a Nicolás Maduro como presidente legítimo de Venezuela. Pidió que se respetara la soberanía y el respeto al derecho internacional y a la carta de las Naciones Unidas.
El embajador ruso ante la ONU, Vassily Nebenzia, destacó que la economía venezolana sufrió un daño de 345 mil millones de dólares supuestamente por las sanciones impuestas por Estados Unidos, “un dato que se silencia” cuando se habla de la situación económica de Venezuela.
El canciller del gobierno de Nicolás Maduro, Jorge Arreaza, criticó a los Estados Unidos, a Colombia y a sus aliados por haber intentado ingresar al país ayuda humanitaria como un pretexto para la intervención y la violación de la soberanía.
El representante de Maduro acusó al gobierno de Estados Unidos de utilizar a Venezuela con fines electorales de política interior y para ellos todos sus voceros expresaban en sus Twitter mensaje coordinados en Miami, Florida que es el sitio donde andan buscando votantes.
Arreaza pidió que se rechazara el uso de la fuerza contra Venezuela. Reiteró que Maduro tenía intenciones de dialogar basado en lo establecido en el Mecanismo de Montevideo o con cualquier otra iniciativa válida para tales fines.
El funcionario apeló al Consejo de Seguridad para descartar cualquier posible agresión su país adoptando una resolución que lo estipule.
Arreaza comentó que el Consejo de Seguridad no es para hacer la guerra, ni para crear las condiciones para que otros hagan la guerra, ni para avalar violaciones flagrantes a la Carta de la ONU, sino para garantizar la paz y la seguridad internacionales. “Es para preservar a las generaciones futuras de la guerra. Preservemos a Venezuela”.