En la tarde del sábado 23 de febrero, se congregaron en Copley Square, Boston, un grupo de venezolanos miembros y amigos del grupo de ayuda humanitaria “Voice for Venezuela”.
Este grupo estuvo recibiendo diferentes tipos de donaciones para los venezolanos que actualmente están atravesando una crisis humanitaria de grandes proporciones bajo el régimen de Nicolás Maduro.
El grupo se reunió en el centro de la plaza de Copley, con mesas con decoraciones representando los tricolores venezolanos. La Dra. Hilda Gardepaz, una médico venezolana residente en MA, ofreció datos estadísticos sobre las condiciones médicas del país: “Alrededor de 1,557 ciudadanos han fallecido como consecuencia a las carencias básicas en los hospitales. De los 1,557 fallecidos, 756 fueron a causa de trauma y los restantes 801 fueron debido a enfermedades cardíacas», explicó. En este sentido, enfatizó la importancia de obtener medicinas necesarias para Venezuela, por ejemplo: medicamentos para trauma cardíaco.
Aquellos inscritos como voluntarios juraron ante la bandera venezolana y ante el presidente interino Juan Guaidó (quien fue proyectado en una pantalla en vivo), su apoyo incondicional ante el grupo de ayuda humanitaria.
Este grupo acepta voluntarios de todas las nacionalidades, junto a donaciones para el pueblo venezolano el cual necesita recursos para sobrevivir.
Uno de los asistentes a esta manifestación fue el señor David Bonyuet, quien afirmó sentirse «esperanzado» de que Venezuela podrá salir de la crisis. Le dio importancia a la unión de todos los venezolanos alrededor del mundo para proveer donaciones a Venezuela. «Aun con los grandes retos que enfrenta Venezuela se prevé un futuro muy próspero para el país. De que vamos a salir de esta dictadura, vamos a salir”, insistió Bonyuet.
El sábado, los ojos del mundo estuvieron puestos en Cúcuta, en la frontera de Venezuela y Colombia, cuando camiones intentaron, sin éxito, entregar ayuda humanitaria a Venezuela.