Lo más incomodo que nos pasa en la cocina es pelar, picar las cebollas y llorar. Mientras nuestros invitados llegan a casa, nos ven con los ojos rojos, hinchados, el maquillaje corrido y rápidamente tenemos que explicarle que son las cebollas que nos han hecho llorar.
Compartimos cuatro sencillos trucos para que esto no te pase más:
1) El refrigerador
Cada vez que compres cebollas, acostúmbrate a dejarlas en la nevera. El frio evitará que la cebolla te haga llorar. También puedes poner las cebollas en el congelador 10 minutos antes de cocinar.
2) El agua fría
Puedes también lavarlas con agua bien fría. Pela la cebolla, córtala en dos y déjala en un recipiente con agua muy fría.
3) El agua caliente
Otro secreto casero para cortar cebollas sin llorar es hacer lo contrario, corta las cebollas en dos, echarle agua caliente y luego lavarlas con agua fría para que no se cocinen.
4) Vinagre o limón
Remoja las cebollas unos minutos en agua con vinagre o limón y sal. La sal ayuda a quitar esa baba o ese liquido blanco que bota la cebolla al cortarla.