Como respuesta al alto costo de los seguros de salud y al alto número de personas que en el país no tienen seguro médico, el 21 de marzo pasado el Congreso de los Estados Unidos pasó con mayoría de votos la legislación encaminada a intervenir en estos problemas y a garantizar acceso a servicios médicos para la mayoría de la población.
La nueva ley constituye un evento histórico de alta envergadura ya que por más de 100 años los intentos de impulsar un plan de salud casi-universal en los Estados Unidos fueron siempre derrotados.
El intenso proceso legislativo se polarizó totalmente cuando las compañías de seguros privadas decidieron invertir más de $3.5 millones en campañas de oposición a intentos de regular su industria.
A pesar de que en los debates públicos todos los legisladores compartieron el reconocimiento a la necesidad de reformar las prácticas prevalentes de las compañías de seguros, la discusión produjo tres muy diferentes vertientes de acción. La primera promovía el no intervenir en la industria de seguros, el permitir la compra de seguros originados en estados fuera del que vive el usuario y el poner énfasis en reducir el costo de servicios médicos a través de incremento en la competencia entre clínicas y hospitales y la reducción de los derechos de los pacientes a reclamar reparos cuando estos reciben intervenciones medicas innecesarias o incorrectas.
Más de 32 millones de personas quienes por distintas razones han estado excluidas de los seguros médicos, ganarán acceso a los mismos. La industria de seguros privada podrá reducir los precios de sus seguros con incentivos y subsidios provistos por gobierno federal y la expansión del número de clientes que la nueva ley obligatoriamente incorpora en un sistema de salud médico nacional proveerá fondos adicionales que le darán vigor a la industria.
La complejidad de la reforma al sistema de seguro médico explica las muchas páginas de la legislación. El proceso de implementación de todas las medidas incluidas tomará tal vez unos ocho años y de seguro será afectado por la reacción de sectores que se oponen a estos cambios. La legislación ya firmada por el presidente Barack Obama, provee para entre otras cosas lo siguiente:
* Extender la cobertura a más de 36 millones de personas que hasta hoy no tienen seguro de salud.
* Proteger a las personas que si tienen seguro de salud reglamentando algunos aspectos de estos servicios.
* Jóvenes de hasta 26 años podrán mantenerse en el seguro medico de sus padres.
* Para el año 2014, todo negocio que emplee más de 50 trabajadores será obligado a tener un plan de seguro de salud para sus empleados.
De inmediato, durante los próximos seis meses, los seguros médicos no podrán imponer límites por edad o condición previa o cancelar servicios en base de estos cuando alguien se enferma. Tampoco podrán negarles servicio médico a los niños. Aquellas personas a las que actualmente las compañías de seguro les han negado servicios debido a condición médica previa serán elegibles para recibir un subsidio a través de una póliza de seguro para personas en alto riesgo. Esa póliza especial durará hasta que en 2014 se implemente un plan que permita cobertura bajo Medicaid o un mercado nuevo de seguros medico.
El mercado de pólizas de salud le permitirá a toda persona el identificar un plan de salud conveniente a su condición personal a un precio competitivo en caso de que no tenga un plan en el lugar donde trabaja.
Para ayudar a cubrir costos, en el año 2013 familias de ingresos de más de $250,000 al año tendrán que pagar un impuesto sobre ganancias en inversiones equivalent

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