Cerca de nueve de cada 10 estadounidenses el presidente Barack Obama les cae bien como persona, pero las evaluaciones de su primer año de mandato son claramente divergentes, mostró una nueva encuesta de The Associated Press-GfK. El nivel de aprobación de Obama se ha mantenido estable desde hace varios meses y en el nuevo sondeo alcanzó 56%. Por un margen apenas modesto, la gente aún piensa que Estados Unidos va en la dirección equivocada, una opinión que se mantiene desde el tercer trimestre de 2008. La sorpresiva victoria republicana la noche del martes en la elección senatorial de Massachusetts mostró cuan riesgoso se ha vuelto el panorama político para Obama y los demócratas, que esperan mantener la mayoría en ambas cámaras del Congreso en las elecciones de noviembre. Sin embargo, Obama sólo parece tener a su favor que la gente lo considera simpático, incluso los republicanos, de quienes tres cuartos dijeron que el presidente les cae bien. Su simpatía no sirvió de mucho en Massachusetts, donde el republicano Scott Brown se impuso a la demócrata Martha Coakley en una elección interpretada como un referéndum sobre el primer año del presidente en su cargo y sobre su principal iniciativa de política interna, la reforma del sistema de salud. Sin duda, no queda nada del entusiasmo de hace un año, cuando Obama asumió rodeado de altísimas expectativas. Su nivel de aprobación ha estado por encima de 50% desde julio, mientras que un año atrás era de 74%. Las esperanzas de que fuera un presidente extraordinario se han marchitado tras un año de calamidades económicas, una guerra que se intensifica en Afganistán y el fuerte juego político en la disputa por la reforma de salud, indica la encuesta. No obstante, también se están desvaneciendo los temores de que Obama no sea suficientemente capaz para su cargo o esté intentando resolver demasiadas cosas al mismo tiempo. PREOCUPADOS POR MASSACHUSETTS Por otro lado, lastimados en Massachusetts, los demócratas instaron frustrados a la Casa Blanca a enfocarse en los empleos y la economía no en la modificación del sistema de atención médica que ahora está en riesgo y presionaron al presidente Barack Obama a demostrar con mayor fuerza sus argumentos contra los republicanos ante unas elecciones potencialmente desastrosas este año. Obama mismo admitió un fracaso de comunicación. En un año de salto de crisis en crisis, dijo a ABC News: «Perdimos algo del sentido de hablar directamente al pueblo estadounidense sobre cuáles son sus valores esenciales y por qué tenemos que asegurarnos de que esas instituciones concuerden con esos valores». Los demócratas aún son mayoría en ambas cámaras, pero la derrota del martes perdiendo el escaño que tuvo durante varios años el senador Edward Kennedy después de las victorias republicanas en Virginia y Nueva Jersey el otoño pasado fue una señal de problemas serios para el próximo otoño.

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