Por Adriana Recchia

A diferencia del resto de la ciudad, donde no parece que habrá contienda electoral, el distrito 16 de Lawrence vive una efervescencia inusual. El próximo 16 de septiembre se llevarán a cabo las elecciones primarias para elegir el candidato demócrata para el puesto de la representación estatal. Se baten en la justa, el oficial electo William Lantigua y Marcos Devers, los dos políticos latinos más reconocidos de la región.

En una ciudad eminentemente demócrata, en la que no se postulan candidatos republicanos para el cargo, las elecciones primarias que se llevarán a cabo en siete días serán definitivas. El que gane esta contienda se asegurará el puesto en la Casa del Estado. A diferencia del 16, la batalla por otros distritos parlamentarios de Lawrence ya está librada en estas primarias y el nombre del oficial electo aparecerá solo en la boleta electoral. Es el caso de David Torrisi y Barry Finegold, representantes de los distritos 14 y 17 respectivamente, quienes comparten con William Lantigua la representación de la ciudad de Lawrence. La senadora Susan Tucker tampoco tendrá rival esta vez.

Esta falta de competencia electoral es lo que hace pronosticar al director local del Departamento de Elecciones, Rafael Tejeda, que las primarias del 16 de septiembre tendrán una baja participación ciudadana. «Preveo una asistencia por debajo del 20%. Tradicionalmente, los distritos que más votan son los del sur y en estas elecciones esos distritos no tienen competencia electoral. Los representantes Finegold y Torrisi no tienen retadores y el oponente del senador John Kerry para el Congreso de la Nación es prácticamente un desconocido. No hay mucho incentivo para salir a votar», comentó Tejeda.

MUCHOS CARTELES, POCO DEBATE

En el distrito 16 la situación es distinta. La agitación que se vive estos días en el sector anuncia una dura riña. A pesar del interés que suscita el evento, la población no ha podido gozar de un debate entre los candidatos debido a que Lantigua declinó la invitación de su rival de enfrentarse en un intercambio de ideas y programa.

Los oponentes de Lantigua aseguran que su negativa se debe al deseo de evitar cuestionamientos a su vinculación con el impopular alcalde Michael Sullivan o a las triquiñuelas políticas que utilizó para cerrarle el paso a varios candidatos latinos en las pasadas elecciones. Sin embargo, a pesar de que Lantigua es el candidato «incumbent» (el que se quiere reelegir), es el que suele contar con más dinero, en esta ocasión los medios de comunicación y la ciudad están inundados de los anuncios políticos de Devers. Lantigua, por su parte, ha tenido que retirar muchos carteles tras ser denunciado por el equipo de Devers por la «ilegalidad» de sus anuncios.

A falta de una semana para la contienda, ya se han presentado en la oficina de elecciones 412 votos ausentes. Más de 255 de ellos corresponden al distrito 16. Se predice que los votos ausentes pueden llegar a los 500, todo un récord en la región. Aunque para algunos analistas políticos de la ciudad estos votos pueden ser decisivos en una competencia electoral marcada por la baja participación, para Tejeda es más significativo el manejo que tengan los candidatos de las listas de votantes para un eventual triunfo.

«Hay 18,000 votantes en el distrito 16, la mayoría hispanos. El candidato que sea capaz de sacarlos a votar se asegurará el triunfo», apuntó Tejeda. No obstante, en una ciudad que tiene 38,000 registrados -19,000 de los cuales son votantes inactivos con paradero desconocidola tarea de llegar a los votantes no es fácil para ningún candidato. Con todos estos dilemas, nadie se puede arriesgar a predecir qué ocurrirá en Lawrence el próximo martes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.