Por Miriam Valverde
Una de las oficinas que forma parte de la Comisión de Salud Pública de Boston cerró el mes de octubre con broche de oro al recibir el Premio Nacional por Excelencia en Servicio.
La oficina de Prevención de Adicciones, Tratamiento y Servicios de Asistencia de Recuperación (APTRSS, por sus siglas en inglés) fue reconocido por la Red Hispana Nacional de Ciencia (NHSN, por sus siglas en inglés).
«Este premio es un testamento al trabajo que hemos realizado por décadas para reducir el abuso de sustancias en Boston, especialmente entre los residentes latinos», dijo Bárbara Ferrer, directora ejecutiva de la Comisión (BPHC, por sus siglas en inglés), y quien es originaria de Puerto Rico.
«Hemos podido contribuir al proveer información sobre lo que funciona en la comunidad latina», dijo Rita Nieves, directora de la oficina acreedora al premio. «No sólo localmente, pues a través de investigaciones hemos diseminado información a nivel nacional».
La oficina se enfoca en prevenir adicciones y en apoyar la recuperación de individuos ya afectados por el abuso de substancias, especialmente entre las comunidades hispana y afroamericana.
Entre ellos se encuentra el Mom’s Project, fundado en 1988 con el propósito de educar a mujeres latinas y afroamericanas sobre la prevención del VIH, especialmente en mujeres con historial de abuso de substancias.
«Entre Familia», otro de los programas, fue el primer programa residencial en Boston de tratamiento de adicciones para latinas y sus hijos. A través de Entre Familia, que inició en 1996, las familias participantes reciben cuidado médico, cuidado infantil y asesoramiento por un período que varía entre seis y 12 meses.
«[Entre Familia] está dirigido para mujeres que no tienen a dónde ir, mujeres que no hablan inglés y que pueden tener consecuencias terribles si no saben qué hacer», dijo Nieves.
Jessica Colón, de 28 años y de padres puertorriqueños, participa en los programas ofrecidos por la oficina. A los 15 años, la joven comenzó a experimentar el uso de cocaína tras ser introducida a la droga por su novio. Ella acudía a la droga en forma de hábito cada vez que se sentía mal o después de una pelea. Para ella era una manera de lidiar con los problemas.
El abuso de substancias se refiere al uso excesivo del alcohol o drogas. Por igual, quienes usan estas substancias son susceptibles a depender de ellas físicamente y psicológicamente. Esta dependencia puede crear una adicción; un estado en cual el usuario desarrolla un comportamiento destructivo y enfermizo.
«No me estaba cuidando, no me vestía bien, no comía y causaba problemas en la calle», dijo Colón en una entrevista. «Llegue a un punto donde la droga era lo primero. Perdí a mis hijos y a mí misma».
Colón recuerda el día cuando al salir de una tienda de licor una representante de Mom’s Project se le acerco para explicarle sobre el programa. Le sugirió formar parte de él si quería cambiar su estilo de vida.
La joven se integró a Mom’s Project y a Entre Familia en junio, un mes antes del nacimiento de su hijo Juan Julián y dos meses después de la muerte de uno de sus ocho hijos.
«Tras la muerte de mi hijo todo se fue hacia abajo. No me estaba cuidando en el embarazo y ya no quería seguir viviendo así», recuerda Colón.
En Mom’s Project, las mujeres 12 semanas reciben tratamiento durante 12 semanas y platican sobre los problemas entre ellas mismas y con consejeras. Parte de los servicios incluyen el entrenamiento en liderazgo, apoyo espiritual, terapia sobre reunión familiar y estrategias de recuperación económica.
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