En abril el Gobernador de Massachusetts, Deval Patrick, firmó una ley que exige que los niños que ya sobrepasaron el tamaño de las sillas de seguridad sean sujetados dentro de las sillas de seguridad elevadas o booster cuando estén en un vehículo. La ley aplica a los niños hasta la edad de ocho años o con una estatura de 4’9″. La multa por quebrantar esta ley es de 25$ por niño y es considerada una ofensa no recargable al seguro. La ley entrará en efecto a principios de julio, a tiempo para los viajes durante la temporada del verano.

Los cinturones de seguridad estándar están diseñados para proteger a personas de tamaño adulto, por lo tanto no es una sorpresa que ellos no sirvan a niños que han crecido más allá del tamaño de las sillas de seguridad para niños pequeños. Los huesos de los niños todavía están en desarrollo, por esa razón su cuerpo es mucho menos probable que pueda resistir el impacto de un accidente de tránsito de una manera segura. Las sillas booster están diseñadas para colocar a los niños en una posición más elevada, de manera que los cinturones de seguridad reposen apropiadamente a través de la clavícula y el cinturón del abdomen repose sobre la pelvis.

«Es fácil olvidar que los sistemas de restricción en el promedio de los carros están diseñados para adultos y no para niños en edad escolar», comenta Lois Lee, MD, MPH, Director del Programa de prevención de accidentes del Children’s Hospital Boston. «Al elevar al niño solo unas pocas e importantes pulgadas, las sillas booster protegen a los niños de una manera mucho más efectiva que con la simple utilización de los cinturones de seguridad. Con la elevación adicional que proporciona la silla booster, los cinturones de seguridad reposan de una manera apropiada sobre el pecho y caderas, para ofrecer así la mejor protección en caso de un accidente de tránsito. Sin esa elevación adicional, los niños que estuviesen involucrados en un accidente de tránsito estarían a riego de sufrir lesiones serias a nivel de la columna, cabeza y abdomen».

Debido a que la nueva ley entrará en vigencia a principios de julio, el Children’s Hospital está trabajando para aumentar la concientización acerca de esta nueva legislación y está también expandiendo sus programas para estar en contacto con familias que están desatendidas y hacerles así entrega de sillas booster a través del Centro de Atención Primaria del Children’s Hospital y a través del Centro de Salud Martha Eliot en Jamaica Plain.

«Los accidentes automovilísticos son la causa principal de muerte de niños con edades comprendidas entre cuatro y ocho años», continúa expresando Lee. «Las sillas booster reducen el riesgo de lesiones en un accidente de tránsito hasta en un 60 por ciento comparado al utilizar solamente el cinturón de seguridad. Los padres necesitan tomarse un tiempo para aprender qué fácil es usar una silla de seguridad elevada o booster. Antes era solo sentido común, ahora es también una ley».

La nueva legislación, apoyada por la Asociación Americana de Automóviles (AAA), el Children’s Hospital y otras organizaciones, tendrá el beneficio adicional de aclarar la confusión acerca de si las sillas booster son absolutamente necesarias.

«AAA trabajó para ayudar a aprobar a esta ley porque sabía que muchos padres estaban confundidos por la ausencia de estatutos que establecieran la exigencia del uso de las sillas booster. La mayoría de los padres consideran que si cumplen con la ley están haciendo lo correcto para sus niños. Las sillas booster codificadas no solo llenan un gran vacío en la ley de Massachusetts, sino que también ayudan a enseñar a los padres a ser más responsables y mantienen a los niños más seguros», dice Art Kinsman, Director de Asuntos Gubernamentales de AAA del Sur

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