Boston, Mass. — Los hijos de las madres que tomaron drogas para evitar (suprimir) la acidez durante el embarazo tuvieron una incidencia más alta, 1.5 veces, de tener asma cuando se compara con los niños que no fueron expuestos a estas drogas en el útero, de acuerdo a un estudio bastante grande de la población conducido por los investigadores del Hospital de Niños de Boston (Children’s Hospital Boston). Las conclusiones, acompañadas de un editorial, se publicaron por Internet esta semana en Early View en la publicación Alergia Clínica y Experimental (Clinical and Experimental Allergy). (Las conclusiones serán publicadas formalmente por Internet el 19 de enero del 2009 y serán publicadas en la edición impresa de febrero).

Los líderes de la investigación Elizabeth Hait, MD,MPH y Edda Fiebiger, PhD y la primera autora Eleonora Dehlink, MD PhD, de la División de Gastroenterología/Nutrición del Hospital de Niños de Boston (Division of Gastroenterology/Nutrition), examinaron las relaciones de las alergias entre la madre-hijo usando registros nacionales de salud de Suecia, los cuales contienen datos de todas las hospitalizaciones y recetas de drogas. Al relacionar los datos del Registro Médico de Nacimientos de Suecia, (Swedish Medical Birth Register), con el Registro de dar de Alta del Hospital y el Registro de Prescripción de Drogas (Prescribed Drug Register), el equipo tuvo la oportunidad de identificar a las madres que tomaron medicamentos antiácidos durante el embarazo. «Nosotros también usamos los registros para identificar a los niños que fueron hospitalizados por trastornos de alergia o que habían recibido una prescripción para las alergias, y luego comparamos estos datos con los de sus madres», dijo Hait.

El equipo analizó datos de más de 585,000 niños que nacieron entre el 1995 y el 2004. En general, alrededor de 5,600 niños (un poco menos que el 1 por ciento) habían sido expuestos a la terapia de suprimir la acidez durante el embarazo, y más de 29,000 (5 por ciento) tuvieron una diagnosis de alergia o de haber recibido prescripciones de medicamentos de la alergia en el 2006 cuando fueron dados de alta del hospital. El uso de las madres, de medicinas que suprimen la acidez, fue asociado con un 43 por ciento más alto de probabilidad que un niño sea hospitalizado o haber recibido prescripciones para trastornos de alergia. El asma fue la condición médica que fue más reportada; y el uso de las madres, de medicinas que suprimen la acidez aumentó la probabilidad a un 51 por ciento.

El equipo repitió después los análisis para incluir el historial maternal de las alergias, un alto factor de riesgo para que los niños tengan alergias. «Nosotros descubrimos que si la madre es alérgica, los antiácidos no parecen que aumenten significativamente el riesgo de tener alergia debido a que el riesgo a que el niño tenga alergias ya es muy alto», dijo Fiebiger. «Pero si la madre no es alérgica, sí aumenta el riesgo». El aumento de enfermedades alérgicas en la niñez asociado con drogas que suprimen la acidez fue el 43 por ciento si la madre no era alérgica, versus el 25 por ciento de niños que sus madres son alérgicas (este último dato no es diferente estadísticamente de un chance).

Medicamentos que suprimen la acidez se usan comúnmente para el reflujo ácido, o ardor de estómago. El reflujo ocurre hasta en un 85 por ciento de los embarazos, debido a que se piensa que los altos niveles de estrógeno debilitan el esfínter del bajo esófago, permitiéndole a que salpique o se riegue el ácido estomacal.

Ya han habido estudios que demuestran que las drogas que suprimen la acidez dan un resultado de una sensibilidad alérgica en los adultos. «Una de las funciones del ácido del estómago es de separar o descomponer las proteínas de los alimentos», ex

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