By Felicitas Baruch
Alan Khazei es uno de los cuatro candidatos que aspira a ocupar el puesto que la muerte de Ted Kennedy dejó vacante en el Senado. Sin la carrera política que respalda a sus contrincantes, Khazei pareciera en desventaja, pero ser un candidato «diferente», asegura, es lo que le brinda la fortaleza para traer a Massachusetts los cambios que los políticos de carrera no han podido.
«No he estado dentro de la política, pero he trabajado en el servicio público», dice Khazei, quien a sus 48 años tiene una larga y destacada carrera como empresario dentro de las organizaciones sin fines de lucro. «Trabajé con el senador Kennedy para ayudar a pasar legislaciones sobre servicio público, y sé cómo formar coaliciones ciudadanas», afirma el candidato.
Cuando tenía 27 años, Khazei se convirtió en fundador y presidente ejecutivo de City Year, una organización sin fines de lucro para promover el servicio comunitario entre los jóvenes, y en 2007 creó «Be The Change», una compañía encaminada a construir coaliciones ciudadanas para apoyar y fortalecer movimientos sociales para combatir problemas críticos como la pobreza.
«Me estoy postulando para formar una Ciudadanía Grande», dice Khazei en referencia a su principal proyecto político. «Se trata de involucrar a los ciudadanos en la política, en el servicio y en los movimientos sociales, todo esto combinado con un liderazgo político que traiga los cambios que el país requiere», apunta el empresario que pese a haberse sumado a la carrera electoral apenas en septiembre pasado, espera superar favorablemente el desafío de las elecciones primarias, previstas a celebrarse el próximo 8 de diciembre.
El empresario nacido en Pittsburgh y criado en Bedford, New Hampshire, no tiene la tarea fácil al tener como contrincantes a dos fuertes figuras de la vida política de Massachusetts: la fiscal general Martha Coakley y el congresista Mike Capuano. Sin embargo, la competencia parece motivarle a alcanzar sus objetivos.
«Trabajos. ¡Eso es lo que quiero traer a Massachusetts!», asegura enérgicamente Khazei al referirse a la que sería su prioridad como senador. «Hay que optar por políticas financieras que permitan un crecimiento económico sostenido y estable», que favorezca a las familias y los pequeños comerciantes.
El empresario se pronuncia a favor de fuertes reformas en materia de educación. «Tenemos que hacer de la educación un derecho, sin importar cuánto dinero tengas», apunta. En el mismo sentido se manifiesta en lo que respecta al seguro de salud universal, una iniciativa que, señala, respaldará a toda costa en caso de convertirse en senador. «El acceso a los servicios de salud tiene ser un derecho básico y no un privilegio».
Su agenda es aun mucho más amplia, explica el candidato, quien manifiesta abiertamente su postura en varios temas controversiales. Khazei rechaza totalmente la existencia de casinos en Massachusetts y el despliegue de más tropas en Afganistán. El candidato además es un apasionado defensor de asuntos climáticos y la creación de empleos verdes, no sólo como un beneficio ecológico, sino también económico.
Con un origen multicultural, Khazei entiende que las reformas migratorias son una de los asuntos más urgentes en el país. «Soy hijo de un inmigrante iraní y de una madre de origen italiano, entiendo la necesidad de apoyar las reformas de inmigración. Hay que sacar a los inmigrantes de las sombras, hay que integrarlos a la vida del país», apuntó.
Consciente de la fuerte contienda que enfrenta con sus populares contrincantes, Khazei asegura tener las habilidades y la experiencia para hacer de ese obstáculo