Robert Silverblatt

Hace 40 años, con máquinas de construcción intentaron correrlos de su barrio, pero no abandonaron sus casas ni su plaza.

«No nos mudaremos de la parcela 19», dice un cartel colgado en la Plaza Betances, la cual fue reinaugurada oficialmente el 11 de este mes.

«Todo esto ha surgido de las luchas de los pobres y de los trabajadores», dijo el representante estatal Byron Rushing durante el evento. «Y eso es lo que significa ese cartel».

La plaza es el centro de actividades de Villa Victoria, antes llamado la parcela 19. Durante los años sesenta, el gobierno intentó imponer un plan de renovación urbana, el cual habría requerido que muchos en el barrio mayormente puertorriqueño se mudaran. Pero resistieron, y formaron la coalición Inquilinos Boricuas en Acción (IBA).

«La meta en aquel memento era desplazar a los residentes para poder hacer… las nuevas construcciones», según dijo Vanessa Calderón-Rosado, CEO de IBA, a El Planeta. «[Pero] pusieron un plan para ellos mismos para desarrollar la comunidad».

Y al final consiguieron el derecho de quedarse allí y mantenerlo como un espacio de vivienda a bajo costo.

Desde octubre de 2007 y por nueve meses, la plaza, que deriva su nombre del activista puertorriqueño Ramón Emeterio Betances, se construyó a un costo de $1 millón. El ETC Development Corp., que forma parte de IBA, corrió con la mayoría de los gastos. Las obras finalizaron justo a tiempo para el tradicional Festival Betances, el cual tiene lugar este fin de semana.

Mientras Thomas Menino, el alcalde de Boston, y otros políticos y representantes de organizaciones que han apoyado el proyecto daban discursos, quienes viven en el barrio observaban su nuevo espacio. Algunos llevaban banderas y ropa puertorriqueña tradicional.

«Esto es muy bonito», dijo María Flores Rodríguez a El Planeta. «Se ve muy bello, muy de categoría».

Los presentadores estuvieron de acuerdo, y hablaron de la importancia de la plaza en la vida diaria de los residentes de Villa Victoria.

«Esta plaza significa mucho para todos de nosotros», según Carlos Ferré, presidente de ETC. «Esta plaza de verdad forma parte del corazón de Villa Victoria».

Aun así, era evidente que los residentes de Villa Victoria llevaban años deseando una plaza renovada. «Estaba bastante deteriorada», afirmó Calderón-Rosado.

«Es como el vino», bromeó Menino del esfuerzo para conseguir la renovación. «Tarda un poquito más, se fermenta y después se mejora».

Sin embargo, no todos están contentos. Algunos vecinos se han quejado de ciertos aspectos del nuevo diseño. Barbara Collins, una residente de Villa Victoria, dijo a El Planeta que le gustaría ver más arboles y también unas mesas para quienes quieren jugar a dominós.

Para la primera de estos temas, Rushing ya tiene pensada una solución: palmeras.

«Déjame decirles que ya tengo a mi personal intentando conseguirlas», dijo. «Queremos tener dos para que no se sientan solas».

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