Por Kimberly Kinnecom
El Día de los Muertos se está acercando y habrá varias oportunidades en el área metropolitana de Boston para celebrar y conmemorar la tradición mexicana.
Una celebración que honra a los ya fallecidos durante el 1 y 2 de noviembre, el Día de los Muertos coincide con la celebración Día de Todos Los Santos, una fiesta religiosa que se festeja en muchos países de tradición cristiana.
Aunque Día de los Muertos es una festividad mexicana, también se celebra el día en muchos países latinoamericanas y comunidades de los EE.UU. donde hay una gran población hispana.
Deb Colburn, propietaria de Nomad, una boutique localizada en Cambridge que vende textiles y arte mexicano, proveerá calaveras de azúcar para las actividades del Centro Multicultural de Arte de Cambridge (Cambridge Multicultural Arts Center), y el Museo Peabody de Arqueología y Etnología de la Universidad de Harvard.
Colburn, una norteamericana que tiene un gran interés en Latinoamérica, dice que le gusta participar en las festividades porque cree que es importante enseñar las tradiciones.
| «Celebre» a sus muertos
El Centro Multicultural de Arte de Cambridge: 41 2nd St., Cambridge. 1 de noviembre, 2-5pm. $16 adultos, $14 miembros, $12 estudiantes, gratis para niños menores de 5 años. Museo Peabody de Harvard: 11 Divinity Ave., Cambridge. 1 de noviembre, 1-4:30pm. $9 adultos, $7 estudiantes, $6 niños entre 3-18 años, gratis para los niños menores de 3 años y visitantes con identifi cación de Harvard. Cementerio Forest Hills: 95 Forest Hills Ave., Jamaica Plain. 2 de noviembre, 4-6pm. Entrada gratuita. |
«Me di cuenta que había una gran diferencia en cómo la cultura norteamericana enfrenta la muerte y su dolor», explica Colburn. «La gente necesita un proceso para superar la pena que significa perder a un ser querido y esta tradición es una manera sana de hacerlo».
Para los mexicanos, ella dice, el Día de los Muertos representa algo más que la veneración de los muertos y, a pesar de ser un tema medio morboso, la festividad se celebra alegremente con un énfasis en el buen humor.
«La muerte es una continuación de la vida y aquí en EE.UU. necesitamos admitir que la celebración nos ayudará», dice.
Cada año, ella invita a su boutique un artista latinoameicana para ofrecer demostraciones culturales. Este año invitó a Joel García, artista de la Ciudad de México que se especializa en figuras de papel mache. La semana pasada García se sentó en una esquina de la tienda y pintó calaveras en preparación de la festividad.
García, de 54 años, explicó que los orígenes de la tradición pueden ser trazados hasta la época de los indígenas de Mesoamérica, tales como los Aztecas y los Mayas, y que para los mexicanos, la muerte es un juego.
«Nos reímos de la muerte porque es parte de la tradición y nuestra fe. Morir es parte de uno mismo», expresa García.
Explica que la gente cree que las almas de las personas fallecidas pueden regresar fácilmente el 1 y 2 de noviembre, y que durante este período las familias van a los cementerios y limpian y decoran las tumbas de su ser querido con coronas de flores, las cuales se cree que atraen las almas de los muertos.
García añadió que también se elaboran altares en las casas, donde se ponen ofrendas.
«Las ofrendas pueden ser platillos de comida, pan de muertos, vaso