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¿Pueden las familias latinas pagar una guardería en Massachusetts?

Los datos oficiales y los informes muestran que el cuidado infantil, en Massachusetts, puede consumir una parte considerable del ingreso familiar.

Massachusetts enfrenta costos elevados de cuidado infantil, especialmente para bebés y niños pequeños. El estado cuenta con más de 300 mil niños menores de 6 años. Foto: Jeaneth D. Santana.

¿Cuánto necesita ganar realmente una familia latina para pagar una guardería sin poner en riesgo el alquiler, la alimentación y las demás necesidades básicas? 

Los datos oficiales y los informes muestran que el cuidado infantil, en Massachusetts, puede consumir una parte considerable del ingreso familiar. Para El Planeta, no basta con calcular cuánto cuesta una guardería. Lo más importante es conocer qué proporción de los ingresos de las familias latinas se destina al cuidado infantil y qué sacrificios hacen para pagarlo.

Massachusetts tiene más de 8,000 proveedores de cuidado infantil con licencia, pero, al igual que otros estados, enfrenta una crisis en este sector. Existe una brecha entre la oferta de plazas de cuidado infantil y la demanda de las familias trabajadoras en todo el estado, especialmente para aquellas que necesitan que cuiden a sus hijos en horarios no tradicionales. Como resultado, muchos padres en Massachusetts, en particular aquellos con turnos laborales después de las cinco de la tarde y durante la noche, no cuentan con un lugar seguro donde dejar a sus hijos mientras van a trabajar.

¿Cuánto cuesta una guardería en Massachusetts?

Según el informe Child Care in America: 2025 Price and Supply, publicado por Child Care Aware of America en mayo de 2026, Massachusetts enfrenta costos elevados de cuidado infantil, especialmente para bebés y niños pequeños. El informe distingue entre centros de cuidado infantil conocidos en Latinoamérica como guarderías o círculos infantiles; y hogares de cuidado infantil en un entorno familiar ofrecido por un proveedor con licencia que opera desde su propio hogar (family child care).

El costo promedio del cuidado infantil en el estado de Massachusetts supera el 12% de los ingresos familiares medios; estos porcentajes son aún más elevados en el caso de los hogares monoparentales y de aquellos que viven en el umbral de pobreza. El costo anual promedio del cuidado para bebés en el estado es de $17,082 en centros de cuidado infantil y de $10,679 en hogares de cuidado infantil familiar. Para un niño de cuatro años, el costo anual promedio es de $12,796 en centros de cuidado infantil y de $10,012 en hogares de cuidado infantil familiar. Cifras que podrían variar de acuerdo a la decisión particular del dueño del negocio según conveniencia.

“Un programa de calidad requiere mucho más que un espacio y una persona que cuide a los niños. Implica licencias, seguros, capacitación continua, materiales educativos, libros, equipos, mantenimiento, planificación curricular, cumplimiento de las regulaciones y, fundamentalmente, una remuneración justa para quienes asumen la enorme responsabilidad de cuidar y educar a la próxima generación. La calidad tiene un costo, pero ese costo no debería recaer exclusivamente sobre las familias ni obligar a los educadores a sacrificar su estabilidad económica para poder servir a su comunidad”, expresó Maribel Carvajal, fundadora de My Pretty Garden Family Child Care, ubicado en Belmont y maestra profesional con 21 años de experiencia. 

Niños jugando en My Pretty Garden Family Child Care, ubicado en Belmont, del cual su propietaria y maestra Maribel Carvajal cuenta con 21 años de experiencia, quien además está altamente capacitada y debidamente acreditada por el estado. Foto: Cortesía My Pretty Garden Family Child Care.

Carvajal obtuvo un Certificado en Early Childhood Education Certificate  en Harvard Graduate School of Education, programa de Educación Temprana liderado por Saul Zaentz, que impulsa investigación, formación profesional y acción colectiva para mejorar los entornos y experiencias de aprendizaje en los primeros años de vida. También se graduó de UMass Boston en Liderazgo, Investigación, Política y Práctica en Educación Temprana, pero lo más importante es su pasión por compartir su hogar, todos los días, con los niños y cuidarlos como si fueran propios. 

Para Maribel el cuidado infantil no es solamente un gasto familiar, el tema va más allá. “Es una parte esencial de la infraestructura que permite a los padres trabajar, a las empresas contar con una fuerza laboral y a los niños desarrollar las bases de su aprendizaje y bienestar. Invertir en la primera infancia es invertir en las familias, en nuestra economía y en el futuro de Massachusetts. El objetivo debe ser claro, que ninguna familia tenga que elegir entre su estabilidad económica y el bienestar de sus hijos, y que ningún educador tenga que elegir entre ofrecer un cuidado de calidad y poder sostenerse económicamente. Para lograrlo, necesitamos una responsabilidad compartida, políticas sostenibles y un compromiso real con los niños, las familias y quienes los educan”, manifestó Maribel Carvajal.

Falta de plazas

Según un análisis de la oferta y la demanda de cuidado infantil en Massachusetts, el estado cuenta con más de 300,000 niños menores de 6 años, con 1,746 programas de cuidado infantil y 5,893 servicios de cuidado infantil en entornos familiares. En conjunto, estas opciones autorizadas proporcionan 251,438 plazas para niños, lo que representa un déficit de 128,118 plazas. Esto significa que, cuando los programas con licencia están completos, casi 2 de cada 5 niños de familias trabajadoras en Massachusetts, se quedan sin acceso a servicios de cuidado infantil. 

En general, la población en edad preescolar se concentra mayoritariamente en la región de Boston y su densidad disminuye a medida que se avanza hacia zonas más rurales del estado. Boston cuenta con un gran número de plazas de cuidado infantil; sin embargo, estas siguen siendo insuficientes. En el condado de Suffolk, donde se encuentra la ciudad de Boston, casi 2 de cada 5 niños menores de 6 años, pertenecientes a familias trabajadoras, no tienen acceso a servicios de cuidado infantil autorizados.

El estudio “Mapping the Gap” incluido en el informe anual de Child Care Aware of America 2025, revela que las familias trabajadoras en Massachusetts enfrentan graves problemas de acceso al cuidado infantil autorizado debido a una brecha crítica entre la oferta de proveedores y la demanda real de los padres. Esta situación se agrava drásticamente durante las noches, madrugadas o fines de semana, por las siguientes razones claves:

Primero, porque la infraestructura de cuidado infantil autorizado se mantiene mayoritariamente bajo el esquema tradicional de oficina, de lunes a viernes, de 8 de la mañana hasta las 4, 5 o máximo 6 de la tarde. Segundo, la escasez extrema de proveedores con horarios flexibles, porque la gran mayoría de los 8,000 proveedores autorizados en el estado no cuentan con el personal, ni los recursos financieros para operar durante turnos nocturnos o fines de semana. Al no haber suficientes centros con horarios extendidos, las familias que trabajan en turnos rotativos, en salud, en hotelería o en transporte quedan prácticamente excluidas del cuidado infantil.

Según también consta en el informe el factor económico que empeora la situación son los costos prohibitivos del precio medio del cuidado infantil, el cual supera ampliamente el umbral del 7% de los ingresos familiares recomendado por el gobierno federal. Una familia necesitaría aproximadamente 304 mil dólares anuales de ingreso bruto para que la guardería representara el 7% de sus ingresos. Esto ilustra la enorme distancia entre el precio de mercado y el nivel de gasto considerado asequible; lo que no significa que todas las familias deban ganar esa cantidad para encontrar cuidado infantil.

Miles de familias en lista de espera por ayuda estatal

El estado tiene un programa de asistencia financiera para el cuidado infantil, conocido como Child Care Financial Assistance (CCFA) basado en el nivel de ingreso bruto mensual. Calificar por el ingreso no garantiza recibir la ayuda inmediatamente porque  la disponibilidad y los fondos también cuentan. Las familias pueden solicitar acceso a través de MyChildCareMA. La solicitud está disponible en varios idiomas y recibir esta ayuda no exige que los padres presenten prueba de ciudadanía estadounidense. 

El Planeta pudo conocer que Massachusetts mantiene una lista de espera estatal para la asistencia financiera cuando no hay fondos disponibles. Las ciudades con el mayor número de familias esperando por ayuda son: Boston (3,743); Lawrence (2,147); Lowell (1,842) Lynn (1,484); Worcester (1,351). Información proporcionada por el Departamento de Medios Culturales de la oficina de prensa de la Gobernación de Massachusetts. 

Miriam Fernández, tiene dos hijos, Elías de 8 años y Jacob de 2. Está en la lista de espera para recibir ayuda financiera estatal, hace más de 2 años y medio, y poder acceder a un cuidado infantil especializado y seguro. “Yo apliqué al voucher para mi niño pequeño y hasta el día de hoy sigo esperando, sólo me dicen que el gobierno lo ha paralizado y que siga esperando, mi desesperación es porque necesito trabajar, me siento muy frustrada porque quiero colaborar en casa y me dicen que sigo en una lista de espera”, indicó. 

Miriam Fernández es una madre peruana que vive en Somerville, quien está en lista de espera para recibir la ayuda estatal que le permita pagar el cuidado de sus hijos y poder trabajar con normalidad y sin preocupación. Foto: Jeaneth D. Santana.

Esta espera la obliga a dejar a sus pequeños en manos de una señora que le cobra 40 dólares diarios por cada uno, quien, según aseveró, les grita y no los cuida como debería. Esta señora tiene aproximadamente 50 años y es de Honduras.

¿Pero por qué los deja allí si sabe que no están cuidando bien a sus hijos? “Porque es el único lugar que pude encontrar más económico porque en realidad hay otros pero son muy caros. Los dejo allí para poder ir a trabajar, desde las 3:30 de la tarde hasta las 10 o 10:30 de la noche. Es una casa donde una sola señora cuida a 8 niños. Les tengo que dejar la comida, la leche, el agua, las compotas y los pañales para el más pequeño, es decir todo lo que los niños necesitan”.

¿Miriam qué representa para usted pagar 400 dólares semanales por el cuidado de sus hijos? “Siento que en vez de avanzar me estanco y retrocedo porque gano alrededor de 500 dólares por semana, casi todo mi cheque se va para pagar a la niñera y entonces no me sale a cuenta, me queda menos de 100 dólares y a veces prefiero quedarme en casa cuidando a mis hijos porque gano tan poco, trabajo solo paga pagarle a la señora”, indicó entre llanto y desesperación porque a diario vive el dilema entre la necesidad de poder trabajar y ayudar con los gastos a su esposo Alex o seguir dejando a sus hijos en manos no capacitadas.

“La renta está cara, pagamos 2,500 dólares al mes, los gastos han subido, tenemos un plan de pago para el gas y la electricidad, que respetamos y por eso hasta el día de hoy contamos con los servicios, estoy desesperada por trabajar, pero prefiero muchas veces quedarme en casa porque no gano mucho, pero también esos casi 100 dólares que me quedan de mi cheque es bastante para mí porque al menos a mis hijos los puedo sacar un rato, llevarlos al parque y comprarles un heladito”, asentó. 

La desesperación de esta madre aumenta cuando sabe que su hijo mayor es autista y necesita de cuidados especiales. “El tema emocional para mi hijo es muy  fuerte. A él no le ayuda porque en esa casa le gritan mucho, no es fácil dejar a nuestros hijos con personas que no conocemos y peor aun cuando solo hay una persona cuidando a 8 niños entre pequeños y grandes. Yo le llevo la tableta y en cierta ocasión le he llamado y no se han dado cuenta que yo estoy en video llamada con mi hijo y vi como los trata a los niños, me lleno de mucho coraje, de mucha impotencia porque quiero estar con mis hijos, pero no puedo porque tengo que trabajar”, manifestó esta joven madre de nacionalidad peruana, residente de Somerville, con una facilidad de palabras sorprendente que plasma su corta, pero sólida educación universitaria. 

En Lima estudió hasta el tercer ciclo de Administración de Negocios Internacionales. Llegó a Los Estados Unidos el 31 de octubre de 2023, embarazada de su hijo menor. Su aguerrido deseo de superación y búsqueda de oportunidades la han llevado a luchar contra viento y marea. No tenía casa, vivió mucho tiempo en un “shelter”, lo que en español significa un refugio donde van los inmigrante y demás personas que no tienen dónde vivir.  Hoy es miembro de Padres Latinos de Somerville, un grupo de ayuda mutua conformado por más de 200 padres portugués e hispano hablantes. “No me siento tranquila al dejarlos porque sé que no es un lugar adecuado para los niños, porque la persona que los cuida no está pendiente, les prende el televisor, usan el celular, mi niño ha llegado llorando, arañado, definitivamente no es un buen lugar, es muy tóxico porque también entran y salen amistades de la persona que cuida y siento que no es un lugar seguro para mis hijos”, afirmó Miriam Fernández.

¿Cuánto cubre la ayuda estatal y quiénes la reciben?

Pero cuál es el monto máximo de ayuda financiera que una familia puede recibir del estado para cubrir gastos de cuidado infantil. La cantidad de ayuda depende de diferentes factores, incluyendo los ingresos de la familia, el tamaño del hogar, el número de niños recibiendo cuidado y el tipo de cuidado. La asistencia económica es pagada directamente al proveedor de cuidado y las familias son responsables por la cantidad de dinero o tarifa parental que deben pagar directamente al proveedor del cuidado de su hijo, basada en sus ingresos y el tamaño de la familia. Muchas familias no tienen la tarifa parental, y bajo la ley estatal, las tarifas no pueden exceder el 7% del ingreso total de las familias. 

Yajaira Castro es madre soltera, vive en Southborough. En Ecuador se graduó en la universidad de Administración de Empresas con mención en Finanzas, lo que le ha permitido manejar mejor su presupuesto familiar. Mathew, su hijo de 4 años va a una guardería, en Marlborough, de lunes a viernes. Tiene ayuda estatal desde octubre de 2024. “Esto es un gran beneficio, ya que, el costo del cuidado infantil es muy alto en comparación con mi sueldo básico por hora, sin esta ayuda no hubiese podido pagar el cuidado de mi hijo; me ha permitido poder trabajar y tener ingresos para cubrir otras necesidades básicas en mi hogar como renta, alimentación, vestimenta, transporte y demás gastos”, comentó.

Yajaira Castro junto a su hijo Mathew de 4 años, quien tiene ayuda financiera proporcionada por el estado que le permite asistir a la guardería de lunes a viernes, mientras ella trabaja para solventar los gastos del hogar. Foto: Cortesía Yajaira Castro.

Las familias que reciben apoyo del Departamento de Asistencia Transitoria (DTA) y del Departamento de Niños y Familias (DCF) también son elegibles para asistencia financiera para el cuidado de niños y pueden recibir referencias directamente de DTA y DCF. La referencia por sí sola determina la elegibilidad para la asistencia financiera para el cuidado de niños y solo tendrá que mostrar prueba de identidad para confirmar su elegibilidad ante el Child Care Resource & Referral (CCRR) o el proveedor contratado (guardería infantil) que administra la asistencia financiera para el cuidado de niños. Además, las familias con niños inscritos en Head Start recibirán acceso prioritario en la lista de espera del Departamento de Early Education Care. Las familias pueden solicitar asistencia financiera para el cuidado de niños para más de un infante al mismo tiempo y recibir una autorización completa de 12 meses.

Estafanía es una madre de 36 años que vive en Malden, quien para guardar su privacidad y la de sus dos hijos, Isabella de 5 años y Nicolás de 2, omitió tanto su apellido como el de los niños. También tiene un bebé de meses de nacido. Ella trabaja a tiempo completo en un hospital de Boston, pero según comentó el dinero no le alcanza porque son muchos los gastos que hay que cubrir. Sus hijos son americanos y los tres cuentan con la ayuda económica que da el gobierno para el cuidado infantil. “Gracias a la ayuda del voucher, yo me puedo desarrollar como profesional y continuar mi carrera en este país, sabiendo que mis hijos están en buenas manos”, indicó aunque reconoce que aun teniendo la ayuda financiera el costo del cuidado infantil es extremadamente caro al igual que el cuidado después de la escuela.

“Representa un costo alto en mis ingresos, el cuidado que yo tengo que pagar así tenga el voucher especialmente en este tiempo que todo está tan costoso y con mi hija el “after school” o cuidado después de la escuela es demasiado caro porque está en una escuela católica y la escuela no acepta el voucher”, expresó Estefanía, una madre latina preparada académicamente, que estudió  en la Universidad de Barcelona, España y realizó un MBA en Creación y Gestión de Empresas Innovadoras y de Base Tecnológica; y que está dándole, según expuso, la mejor educación que puede a sus hijos, quienes serán parte del desarrollo económico de este país.

Estefanía vive en Malden, junto a sus hijos Isabella de 5 años, Nicolás de 2 y un bebé de meses, quienes reciben ayuda económica del estado para el cuidado infantil, lo que le ha permito seguir desarrollándose profesionalmente. Foto: Jeaneth D. Santana.

Los vouchers o vales son subsidios estatales que da el gobierno a los niños desde que nacen hasta los 13 años o hasta los 16 si el niño tiene alguna necesidad especial documentada. 

La distribución del beneficio por edades y programas va desde 0 a 5 años (guardería/cuidado temprano). El voucher se utiliza para cubrir el costo de guarderías de día completo (daycare), cuidado infantil familiar en hogares (family child care) o centros de pre-kínder. Esto ayuda a cubrir las horas en que los padres trabajan o estudian. De 5 a 13 años (edad escolar/after school), cuando el niño cumple 5 años y entra al jardín de niños (kindergarten) o a la escuela primaria, el voucher sigue activo. A partir de este momento, se adapta para pagar programas de antes y después de la escuela (before/after-school care), así como también el cuidado a tiempo completo durante las vacaciones de verano o días festivos en los que no hay clases. En resumen, un niño de 5 años puede usar el voucher para un programa after school porque ya asiste a la escuela formal, pero el subsidio no se acaba a esa edad; lo que protege a la familia durante gran parte de su etapa escolar. 

El estado amplió la elegibilidad, pero la demanda sigue

Según un comunicado oficial, la Gobernación de Massachusetts elevó el límite inicial de elegibilidad de las familias por ingreso del 50% al 85% del ingreso medio estatal. También se han agregado 26 mil cupos, lo que significa un beneficio para 17 mil familias, las cuales pueden acceder al cuidado de niños a través de la ayuda financiera que brinda el Estado.

“Esto permite a ayudar a más familias a costear el cuidado infantil, pero aún sabemos que hay más trabajo por hacer. La demanda para conseguir ayuda financiera continúa excediendo los fondos disponibles, y algunas familias elegibles aún siguen en lista de espera”, expresó la Gobernación de Massachusetts en un comunicado.

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