ir al contenido

Utah marca historia al eliminar el flúor en el agua pública

Utah hizo historia al convertirse en el primer estado de Estados Unidos que prohíbe el flúor en el agua potable. La medida entrará en vigor el 7 de mayo.

Los legisladores de Utah argumentaron que el flúor resulta demasiado costoso para las comunidades. | Foto: Andrea Piacquadio/Pexels.

Utah hizo historia el 28 de marzo al convertirse en el primer estado de Estados Unidos que prohíbe el flúor en el agua potable. La medida, que entrará en vigor el 7 de mayo, causó un enorme revuelo, generando opiniones divididas entre expertos, organizaciones de salud y la comunidad.

¿Qué llevó a Utah a esta decisión?

Los legisladores de Utah argumentaron que el flúor resulta demasiado costoso para las comunidades. Además, el gobernador Spencer Cox comparó su presencia en el agua con recibir una “medicación gubernamental” sin consentimiento. Según datos de 2024 compartidos por AP, de los 484 sistemas de agua en el estado, solo 66 lo fluoraban, y Utah se ubicaba en el puesto 44 a nivel nacional por la proporción de residentes que recibían agua fluorada.

La legisladora Stephanie Gricius, quien lideró la iniciativa, reconoció que el flúor ofrece beneficios, pero defendió la prohibición diciendo que se trata de “una cuestión de elección individual”. Salt Lake City, la capital, es una de las pocas áreas en el estado que lo utilizaba en su agua potable hasta ahora.

Reacciones y preocupaciones de los expertos

Organizaciones médicas importantes no tardaron en externar su desacuerdo. La Asociación Dental Americana (ADA) calificó esta medida como un “desprecio evidente” hacia la salud pública. Según la ADA, las caries son la enfermedad crónica más común en niños estadounidenses. Su presidente, el dentista Brett Kessler, afirmó que eliminar una estrategia probada de salud pública, basada en investigaciones, es “desalentador”. CNN mencionó que el flúor, al reforzar el esmalte dental, ha sido catalogado durante décadas como una de las mayores conquistas de la salud pública.

Por otro lado, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la American Academy of Pediatrics aseguran que la fluoración dentro de niveles recomendados (0,7 mg por litro) no presenta riesgos relevantes y reduce significativamente las caries. Esto se respalda en estudios previos que demostraron su efectividad desde que comenzó a implementarse en 1945, como hemos escrito.

Sin embargo, algunos estudios recientes han sugerido posibles vínculos entre concentraciones más altas de flúor que las recomendadas y una disminución en el coeficiente intelectual en niños. La mayoría de expertos, califican estas pruebas como “débiles” y descartan que las concentraciones habituales representen riesgos reales.

¿Cuáles son las consecuencias para las comunidades?

Eliminar el flúor en el agua podría empeorar las condiciones de los sectores más vulnerables. En muchas comunidades de bajos ingresos, el agua fluorada es la única fuente de protección contra las caries, ya que no siempre cuentan con acceso a atención dental regular o productos alternativos, como tabletas de flúor. CNN destacó que esto podría dejar sin una herramienta preventiva fundamental a quienes más la necesitan.

Lindsay McLaren, investigadora de la Universidad de Calgary, analizó casos similares en Canadá. Cuando Calgary eliminó la fluoración en 2011, notó que la salud dental infantil se deterioró, especialmente en comunidades con menos acceso a cuidado dental profesional. Según explicó McLaren a Factcheck.org, las caries no son una afección menor, ya que pueden causar dolor, infecciones e incluso problemas de concentración en niños.

Steven Novella, de la Facultad de Medicina de Yale, también criticó estas iniciativas mencionando los beneficios extendidos de la fluoración. Según Novella, mantener una buena salud dental también impacta positivamente en la salud general al prevenir enfermedades graves como infecciones o problemas cardíacos. Expertos coinciden en que los datos disponibles no justifican riesgos significativos para detener una práctica que reporta beneficios comprobados.

¿Avance o error? Utah toma la delantera

La prohibición en Utah reactivó debates en otras partes de Estados Unidos. Estados como Ohio, Florida y Carolina del Sur han considerado propuestas para limitar la fluoración, aunque muchos intentos han sido rechazados en estados como Tennessee y New Hampshire. Actualmente, dos tercios de la población estadounidense consumen agua fluorada, de acuerdo con cifras de CNN.

Esta decisión histórica no pasó desapercibida. Para sus defensores, es un asunto de libertad personal, para sus críticos, una amenaza contra la salud pública. Lo cierto es que Utah ha encendido un debate sobre hasta qué punto el derecho individual debe influir en políticas de salud que han estado vigentes por generaciones.

Aunque el impacto real de esta polémica medida aún está por verse, la pregunta sigue abierta: ¿estamos frente a una victoria por la autonomía de los ciudadanos o a un peligroso precedente en contra de la ciencia y la salud pública?

Últimas Noticias