El grupo libanés Hezbolá declaró este jueves haber disparado 200 cohetes y desplegado un enjambre de drones explosivos dirigidos a diversas bases militares en el norte de Israel.
Este ataque se atribuye como represalia por la muerte de su alto comandante Muhammad Nimah Nasser, ocurrida el día anterior en la ciudad de Tiro.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron que Hezbolá lanzó 200 cohetes y «más de 20 objetivos aéreos sospechosos» contra el norte del país.
En respuesta, Israel atacó infraestructuras militares de Hezbolá en las áreas de Ramyeh y Houla, ubicadas en el sur del Líbano.
Ataques y respuesta entre Israel y Hezbolá
Mientras tanto, los servicios de ambulancias en Israel informaron que dos personas sufrieron heridas leves al caerse mientras se dirigían a los refugios durante el ataque.
Imágenes difundidas en redes sociales muestran una densa columna de humo, supuestamente debido a un incendio provocado por uno de los ataques en los Altos del Golán, ocupados por Israel.
Según algunos informes, los bomberos combatieron grandes incendios en al menos diez localidades de Galilea y los Altos del Golán, donde una carretera quedó bloqueada debido a las consecuencias del conflicto.
Escalada del Conflicto
El comandante de Hezbolá Muhammad Nimah Nasser, jefe de la unidad Aziz del grupo, una de sus tres divisiones regionales en el sur del Líbano, fue abatido en un ataque israelí el 3 de julio.
Nasser es el tercer miliciano de alto rango eliminado por Israel tras el incremento de enfrentamientos entre los israelíes y el Líbano.
El conflicto permanece en una fase «latente», aunque el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció el 23 de junio que el próximo objetivo del ejército, tras concluir su operativo en la ciudad gazatí de Rafa, será enfrentar a Hezbolá en la frontera norte.