Un vuelo de American Airlines con destino a Madrid procedente del aeropuerto internacional John F. Kennedy de Nueva York se vio obligado a realizar un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto internacional Logan de Boston. ¿La causa? Una grieta repentina en el parabrisas.
El incidente, ocurrió la noche del miércoles en el Logan Airport, la policía estatal de Massachusetts clasificó la situación como Alerta 2. Esta designación apunta a dificultades sustanciales a las que se enfrenta la aeronave, insinuando graves dificultades para el aterrizaje o incluso la posibilidad de un accidente.
A pesar de las implicaciones de riesgo la tripulación ejecutó un aterrizaje de emergencia sin problemas
A pesar de las implicaciones de riesgo del estado de Alerta 2, la tripulación ejecutó un aterrizaje de emergencia impecable a las 22:14, guiando el avión sano y salvo hasta la puerta de embarque sin más complicaciones. Sin embargo, este desvío inesperado dejó a los pasajeros, en un estado de incredulidad y frustración.
El cambio repentino de un vuelo rutinario a Madrid a una escala imprevista en Boston se vio agravado por la falta de apoyo inmediato por parte de American Airlines, como vales de alojamiento para la pernoctación forzosa.
Más tarde, American Airlines describió el incidente como una medida de precaución tomada en respuesta a un “problema de mantenimiento”, haciendo hincapié en la rápida retirada del avión afectado para una revisión exhaustiva de mantenimiento.
Para hacer frente a las molestias de los pasajeros, la aerolínea anunció un vuelo de sustitución para el día siguiente, expresando su pesar por la alteración de los horarios de viaje.