Por: Yulieth Osorno especial para El Planeta
El colombiano Rubiel Patiño, conocido en la comunidad latina como Rubí o Mr. Colombia por su patriotismo y participación en todos los eventos latinos que se realizan en Boston, siempre ha tenido latente el espíritu navideño y aunque su esposa es de nacionalidad americana, siempre ha tratado de conservar y llevar a su hogar las raíces colombianas. En su casa se preparan los tradicionales buñuelos, el árbol de navidad, el pesebre y nunca le faltan las luces navideñas, las cuales con el pasar del tiempo, ya lo han hecho famoso en un sector donde son pocos los vecinos latinos, pero donde gracias a su iniciativa de luces y cuanta decoración encuentre, logra llenar de alegría navideña las casas aledañas y dejar un grato recuerdo en los visitantes.

Árbol y pesebre adentro de la casa de la Familia Patiño. Foto: Yulieth Osorno.

Trineos, muñecos de nieve, luces de todas las formas, colores y tamaños, adornan toda la fachada de la casa. Un solo árbol puede tener hasta 2 mil luces y mientras hace cuentas con su esposa, Rubiel calcula que, en la decoración de luces y arreglos navideños, invierte un aproximado de 3 mil dólares cada año. Sabemos que todo es un gran presupuesto económico, por ejemplo, la cuenta de servicio incrementa alrededor de 100 dólares debido a las luces, pero es algo que disfrutamos mucho como familia”, agregó.

Familia Patiño y su casa navideña. Foto: Yulieth Osorno.

Hace 25 años, Rubiel vive con su esposa y una de sus dos hijas en la 3 Great Road Maynard, una ciudad ubicada a 22 millas al oeste de Boston, en la región MetroWest y Greater Boston de Massachusetts. Existen personas que ya tienen la costumbre de visitar la casa de la familia Patiño cada año y están pendientes de la fecha donde encienden las luces, la cual suele ser la misma noche de Acción de Gracias, acompañado de sus familiares y algunos vecinos que, llegan a su casa a comer sancocho, chicharrón (puerco) y a disfrutar de la cultura latina.

También hay quienes van en sus carros en la transitada vía de la Great Road Maynard y se detienen a elogiar las luces, como fue el caso de Laura Montoya, una de las personas que gracias a las redes sociales se enteró de la decoración en la casa de Rubiel Patiño. “Cuando nos vio llegar, salió de la casa y nos dio la bienvenida, puso música navideña y nos invitó a dar el recorrido mientras nos enseñaba cada cosa que había hecho con amor”, comenta Laura, quien además extiende una invitación a la comunidad a ser partícipes de esta experiencia navideña llena de luces. “Si estoy en la casa los invito a que entren y se tomen fotos, finalmente después de tanto trabajo, eso es lo más gratificante, ver como a pesar del frio las personas pueden disfrutar”, comenta Rubiel con una sonrisa.

Año tras año, la familia Patiño ha podido ver como algunas casas del sector se han dejado contagiar por el espíritu navideño y aunque el intento de decoración no supera la cantidad de luces de Los Patiño, es gratificante para ellos ver como otras residencias se unen a la tradición que por años ha traído Rubiel al sector.
Parte de la decoración de navidad, ha sido regalada por algunos miembros de su familia y aunque acostumbra a hacer rotación cada año e incluir cosas nuevas, hay elementos que conserva con cariño, como es el caso de un pequeño trineo que le dio su hermana quien falleció hace un año, tenerlo como parte de la decoración es una de las formas de recordarla. Como le gusta innovar, cada navidad visita las tiendas que tienen decoración y en otras ocasiones sus hijas ordenan online.

Recuerdo que le dejo su hermana antes de morir y el cual conserva en la decoración navideña. Foto: Yulieth Osorno.

Los vecinos de la familia Patiño se alegran de contar con personas que transmitan la alegría de la navidad. “Es una celebridad, la gente se baja, genera tráfico y cuando de repente escuchamos música, es porque sabemos que le llegó visita. Mis hijas desde la ventana sienten la magia cuando ven las luces”, comenta María Clara Mara, vecina desde 6 años y quien también asegura que Rubiel ha traído la cultura de los latinos a muchos americanos del sector.

Frente de la casa de la Familia Patiño. Foto: Yulieth Osorno.

“Normalmente empezamos a decorar desde el mes de octubre. Este año lo hicimos en cuestión de una semana. Solamente arreglar un árbol, puede llevarse día y medio” comenta don Rubiel, quien, además, sin haber finalizado el 2021, está buscando ideas para el 2022. Espera seguir contando con el apoyo de sus hijas, quienes siempre se han encargado de toda la parte creativa y por supuesto, con la salud necesaria.

La Familia Patiño agradece a todas aquellas personas que con el pasar de los años, dejan en su buzón dinero, chocolates, tarjetas de navidad e incluso la evidencia de cómo muchas de las fotos que alguna vez obtienen en el frente de su casa, son parte de las acostumbradas postales de navidad.

En años anteriores se daba a conocer por medio de Facebook Live, pero en ese entonces no era muy amigo de la tecnología y han sido sus amigos, vecinos y visitantes quienes lo han dado a conocer en la comunidad por las fotos, videos y comentarios compartidos con respecto a su deslumbrante casa navideña. Siempre han acostumbrado a dejar la decoración hasta el fin de semana de Reyes Magos, así que, si usted aún no tiene plan para esta navidad, es una perfecta oportunidad para ir a visitar esta casa y dejarse contagiar por el espíritu navideño.

María Clara Maya y sus hijas son vecinas de la Familia Patiño y disfrutan de las luces y decoración de navidad. Foto cortesía de: María Clara Maya.

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