Kyrie Irving no es un tipo cualquiera en el mundo de la NBA. Figura de la primera elección en el draft de 2011 y campeón en 2016 con los Cavaliers de Cleveland, el base es uno de los tipos más talentosos de su posición; sin embargo, su brillo es directamente proporcional a cómo ha generado polémica por su propia filosofía de vida.
La estrella de los Nets de Brooklyn, quien llega a su undécima temporada en la NBA, fue apartada por el equipo neoyorquino por negarse a recibir la vacuna contra la pandemia del COVID-19. Así lo anunció la franquicia esta semana, la cual agregó que al jugador ni siquiera se le permitirá practicar junto a sus compañeros.
Sean Marks, gerente general de los Nets, informó el martes en un comunicado que «Kyrie ha tomado una decisión personal y respetamos su derecho individual a elegir. Actualmente, la elección restringe su capacidad para ser un miembro a tiempo completo del equipo, y no permitiremos que ningún miembro de nuestro equipo participe con disponibilidad a tiempo parcial. Es imperativo que continuemos construyendo la química como equipo y permanezcamos fieles a nuestros valores establecidos desde hace mucho tiempo de unión y sacrificio».
¿Por qué la negación de Irving contra la vacuna?
La pregunta del millón. El base no se ha pronunciado de forma oficial sobre el tema, aunque su entorno ha decidido dar un paso hacia adelante para defenderlo. Según un artículo publicado por The Athletic, el basquetbolista no es antivacuna; no obstante, su negativa a recibir la dosis tiene que ver con una protesta de carácter social.
«Su postura es que está enfadado porque la gente está perdiendo sus trabajos por culpa de la obligación de tener que vacunarse», reza el trabajo del mencionado portal. «Para Kyrie Irving todo esto es una batalla mucho más grande que la que se libra en la cancha. Él está desafiando lo que él percibe como un control de la sociedad y de la forma de vivir de la gente».
Irving, un fiel fanático de teorías poco comunes
En la última semana del mes de septiembre, el jugador fue noticia al mostrar su agrado a un usuario de Instagram cuyo norte es hacer mención sobre supuestas teorías conspirativas.
Al hacer mención a la vacuna, la cuenta indicó que todo era un «plan de Satanás» para conectar a los afroamericanos a una computadora maestra. El jugador dio like a la publicación y alimentó la discusión sobre qué lo motiva a ser uno de los más de 50 basquetbolistas que hasta la fecha aún no ha recibido la dosis.
El terraplanista
En el entorno del base esto no es nuevo. Desde hace unos años el deportista ha sido noticia por motivos extradeportivos, siendo uno de los más curiosos aquel en el que asegura que la tierra es plana.
Tantas críticas lo llevaron a ofrecer disculpas en 2018 y a señalar que no es un tipo listo; sin embargo, su posición sigue siendo la de alguien a quien le gusta llevar la contraria, tal como un jugador, cuya identidad no fue identificada por Complex, manifestó.
Consecuencias
Luego de que este mes entrara en vigencia en Nueva York el mandato de vacunas, Irving entró en la lista de afectados. El hecho, al menos de entrada, lo obligará a perderse los encuentros como local de su equipo. Lo mismo ocurrirá cuando los Nets enfrenten a los Knicks de Nueva York y a los Warriors de Golden State.
Más allá de eso, su nombre quedará manchado. Pase lo que pase, se vacune o no, su postura -a la espera de que revele por qué no lo hizo o por qué tardó tanto- genera enorme molestia en la liga, un tema que incluso llegó a involucrar al considerado mejor jugador de la historia: Michael Jordan.
Este martes, el exjugador y ahora propietario de los Hornets de Charlotte se consideró «un firme creyente en la ciencia» y brindó su apoyo a la liga con futuras acciones en materia sanitaria.
A solo seis días para que inicie la temporada 2021-2022, el silencio de Irving es más que incómodo y su ausencia pasa factura a su equipo, uno considerado por los expertos como el gran favorito a titularse.