La cadena de noticias NBC proyectó este miércoles a Jon Ossoff, candidato demócrata al Senado por Georgia, como el vencedor del último puesto a la instancia, lo que le daría al Partido Demócrata la mayoría en la administración de Joe Biden.
Durante la jornada, un funcionario electoral de la mencionada entidad dijo a The Washington Post que todo parecía indicar que el demócrata parecía encabezar la carrera por el cargo, apuntando al presidente Donald Trump como el motivo por el cual los votantes republicanos tendrían una participación menor a la esperada.
«Es necesario tener un equipo unificado con un mensaje unificado mirando hacia el futuro», dijo Gabriel Sterling, un republicano, durante una conferencia de prensa. «Y alguien señaló … si nos fijamos en los últimos dos meses, el presidente de Estados Unidos pasó más tiempo atacando al gobernador Kemp y al secretario Raffensperger que a Raphael Warnock y al futuro senador, probablemente, Ossoff».
Más temprano, el Partido Demócrata pisó con fuerza y se acercó al Senado luego de la victoria de Raphael Warnock sobre la senadora republicana Kelly Loeffler, a medida que se contaban los distritos finales.
La victoria de Warnock, y a la espera de que se haga oficial el triunfo de Ossoff, representó un revés histórico en un bastión republicano de larga data, lo que indica un cambio claro en la composición política del estado que Biden ganó hace nueve semanas.
Warnock será el primer senador demócrata afroamericano de un antiguo estado confederado, y Ossoff, de 33 años, sería el senador demócrata recién electo más joven desde Biden en 1973.
Las elecciones también representaron un rechazo al presidente Donald Trump en sus últimos días de mandato, y plantearon dudas sobre el papel central que el presidente ha prometido mantener en su partido después de dejar el cargo.
Lo que se juega en las elecciones de Georgia es la coalición de gobierno que disfrutará Biden en sus primeros años en el cargo.
Si ambos demócratas ganan cambiaría el control del Senado, con el voto de desempate de la vicepresidenta electa Kamala D. Harris, abriendo la puerta para la posible aprobación de la legislación en la que hicieron campaña durante los últimos dos años: incluida una expansión de subsidios federales para el cuidado de la salud, un aumento de impuestos a los ricos y una reforma migratoria integral.
Se espera que esta semana se hagan oficiales los resultados de la contienda por los dos puestos restantes al Senado.