Los trabajadores que laboran en la fábrica de artefactos sanitarios y bodega del Ministerio de Salud, están preocupados porque la institución pretende suprimir su centro de trabajo y donar el terreno, ubicado en las cercanías del Hospital Médico Quirúrgico y la Comunidad Tutunichapa 1, con la finalidad de desarrollar proyectos sociales liderados por otras entidades.

“Estamos haciendo la denuncia pública de que se está prácticamente regalando una institución patrimonio del Ministerio de Salud”, afirmó Silvia Navarrete, secretaria general del Sitrasalud, sobre el terreno que llegó a manos de la cartera de Estado en 1954 mediante un decreto de expropiación.

En esa época ahí se pretendía construir un Centro Médico Nacional. El terreno mide aproximadamente 8,000 metros cuadrados y la fábrica tiene 50 años de funcionar en ese sitio, indicó Manuel de Jesús Pérez, uno de los trabajadores del lugar.

Pérez explicó que ahí laboran siete personas y se producen las letrinas que los promotores de salud entregan a las comunidades rurales con miras a mejorar sus condiciones sanitarias, bombas de mecate; también se produce el Puriagua, un producto que el Ministerio de Salud destina para la potabilización siempre en la zona rural, y además se almacenan otros recursos, destinados al COVID -19 y el dengue, entre ellos manuales y otro material educativo.

Navarrete destaca la importancia de la fábrica dado que según indica en la actualidad unas 500,000 personas defecan al aire libre.

“Han llegado en tres ocasiones a medirlo. Han llegado de Obras Públicas, representantes del Ministerio de Salud, han llegado los señores de Tejido Social y nos han manifestado que ahí van a hacer un parque, un cubo, bueno casas para Tutunichapa número 1”, explicó Pérez.

La dirigente sindical insiste que el terreno no está subutilizado y señala que no solo hay preocupación por el destino de los trabajadores, sino también cómo se cubrirá en adelante las necesidades sanitarias de las comunidades rurales.

De acuerdo a lo externado por Navarrete esta no es la primera vez que una gestión ministerial entrega propiedades a otras entidades, como ocurrió con una parte del Hospital de Suchitoto en tiempos de la administración del FMLN, pero cuestiona que “cómo es posible que existiendo necesidades en el Ministerio de Salud en lugar de hacer uso de los recursos que tiene se ande despilfarrando el presupuesto en alquileres”.

Pérez al igual que Navarrete señala que es contradictorio que el Ministerio esté entregando cuando necesita incluso espacios para parqueos.

“No es que al Ministerio le sobren esas instalaciones porque si se necesitan, desde el momento que se está haciendo uso de ellas. A nosotros lo que nos preocupa es que aquí es más el interés político por ganar adeptos que realmente por cubrir una necesidad del Ministerio de Salud, porque sí se necesitan las bodegas, sí se necesitan las letrinas, ahí se fabrica el puriagua…”, señaló la representante del Sitrasalud.

Con información de El Salvador

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