El sector de la marihuana en Massachusetts se prepara para sufrir trastornos masivos, dado a que los consumidores y pacientes están almacenando productos y las empresas están reduciendo sus operaciones debido a la pandemia del coronavirus.
New England Treatment Access en Brookline, una de las tiendas de cannabis más concurridas del país suspendió este lunes sus ventas, alegando que la medida era necesaria para evitar las filas de los clientes, pues esto violaría las indicaciones de las autoridades de salud pública de practicar el «distanciamiento social» y evitar los grandes grupos.
Los propietarios de la tienda explicaron que los pacientes registrados en su red de marihuana medicinal podrían seguir frecuentando el dispensario, siempre y cuando reservaran los productos, en línea con antelación.
«Se trata realmente de preservar el acceso al mismo tiempo que se mantiene la seguridad», explicó la presidenta de NETA, Amanda Rositano, quien además añadió que la empresa se prepara para un gran golpe en los ingresos, al hacer cumplir este distanciamiento propuesto por el estado.
«El número de clientes y pacientes que podemos ver se ha reducido significativamente y eso perjudica los negocios. Estamos dramáticamente impactados por esto».
A diferencia de las tiendas recreativas en la bahía de California, que han cerrado en medio de este distanciamiento, la mayoría de los minoristas de cannabis en Massachusetts siguen ofreciendo ventas, al tiempo que toman una serie de precauciones para evitar los contagios.
En Pure Oasis, en el barrio de Grove Hall de Boston inaugurada recientemente los gerentes han colocado grandes marcas de «X» en el suelo de una sala de espera, con el propósito de mantener a los clientes a seis pies de distancia los unos de los otros.
Otras tiendas de marihuana por ejemplo exigen a sus clientes hacer sus pedidos por Internet, con antelación, para acelerar las transacciones y minimizar las interacciones. Al ser entregados los productos los despachadores lo hacen utilizando guantes.
El cofundador de Pure Oasis, Kobie Evans, indicó que su tienda se ha visto inundada de llamadas de clientes que tratan de almacenar flores de cannabis, comestibles y otros productos en previsión de la escasez de inventario, el cierre de tiendas o los edictos del gobierno para permanecer en casa durante días o semanas.
Por ahora, Oasis Puro se mantiene abierto con una «cuadrilla de trabajo» de 10 a 12 empleados, incluyendo trabajadores de seguridad para mantener a los clientes alejados unos de otros, mientras se prepara para una posible orden de cierre total.
Con información de The Boston Globe