El presidente Donald Trump insistió en que Moscú preferiría que Sanders sea el ganador ya que el beneficio para Rusia sería enorme y recordando que Bernie, hasta estuvo de luna de miel en esa ciudad.
Robert O’Brien, el asesor de seguridad nacional de Donald Trump compartió la tesis del mandatario estadounidense.
Trump, quien afirmó no ser un experto en política aseguró no intentar caer en especulaciones sobre a quién preferiría Moscú como presidente de Estados Unidos, aunque exista al menos un área en la que a los rusos les convendría ver implementadas algunas políticas propuestas por Sanders.
En materia energética, Sanders ha prometido cosas que a juicio de la administración Trump, harían felices a los rusos y a parte de la OPEP.
La combinación de la fractura hidráulica y lo denominado como perforación horizontal, ha llevado a un renacimiento de la producción de energía en Estados Unidos.
Desde 2006, las importaciones netas de petróleo y productos derivados del mismo en el país norteamericano, han disminuido en aproximadamente 13 millones de barriles por día, lo que significaría que cientos de miles de millones de dólares que se enviaban a países como Rusia y Arabia Saudita, para importar el petróleo, ahora se quedan en la economía de Estados Unidos.
Consumidores estadounidenses se han beneficiado enormemente de este hecho y estudios han demostrado que la mayoría de ellos están ahorrando ahora cientos de miles de millones de dólares al año en costos de materia energética.
Bernie Sanders ha prometido poner fin a esta práctica si es elegido presidente, por lo que Rusia sería un beneficiario importante en la prohibición del fracking de los Estados Unidos.
Si esto se logra, Rusia pudiese recuperar la cuota de mercado que perdió con el aumento de la producción de petróleo y gas de los Estados Unidos.
La producción de petróleo de EE.UU. caería, pero también la producción de gas natural.
El Senador Sanders también ha revelado que está dispuesto a firmar una Orden Ejecutiva que reimplemente la prohibición de exportaciones de crudo de Estados Unidos como parte de su opinión acerca de que el cambio climático debe ser considerada como una emergencia nacional.
Es importante recordar que en el año 2015, el presidente de ese momento, Barack Obama firmó una ley que revoca la prohibición de exportación, ante el rápido aumento de producción de petróleo crudo de Estados Unidos.
Si cae la producción de EE.UU, tanto Rusia como la OPEP utilizarían su producción de reserva para aumentar y cubrir el déficit que si es grande podría permitir que los precios del petróleo y del gas natural vuelvan a los niveles anteriores al auge del esquisto bituminoso en los Estados Unidos.