La Eastbank Little League de Louisiana ya tiene una corona: tras vencer este sábado a la Central East Maui Little League de Hawaii, cargó con el reconocimiento de ser los campeones nacionales de Estados Unidos y por ende finalistas en la 73ª edición de la Serie Mundial de Pequeñas Ligas, el torneo que este domingo llega a su final, con transmisión televisiva de costa a costa y casi dos semanas de acción y colorido.
La competencia nacida en 1947 ha completado su nuevo ciclo, casi en su totalidad. Hawaianos y japoneses saltaron al diamante en Williamsport, temprano, en la mañana dominical, para disputar el choque de consolación ante las cámaras de ESPN. Y a las 3:00 pm ET, los chicos sureños se verán con unos antillanos que se ganaron a pulso su presencia en este duelo, al derrotar a los nipones en la jornada sabatina.
Los representantes de país anfitrión tratarán de mantener en casa el trofeo, que en 2018 quedó en poder de otra novena del archipiélago pacífico, la Honolulu Little League.
Curazao, con la Pabao Little League, retorna a la instancia decisiva después de una larga ausencia. Sus chicos de Willemstad ganaron en 2004 y resultaron subcampeones en 2005.
La tradicional cita es una fiesta anual, un sitio de encuentro para la confraternidad de nacionalidades, razas y costumbres diferentes. También es el sitio por donde pasan algunas de las futuras estrellas del beisbol mayor, como el estadounidense Todd Frazier y el curazoleño Jurickson Profar, figuras hoy en las Grandes Ligas con los Mets de Nueva York y los Atléticos de Oakland.
Termina por 2019 la Serie Mundial de Pequeñas Ligas. Quedará la alegría que representa.