El venezolano Ronald Acuña Jr. dio una campanada especialmente ruidosa esta semana, para proclamar a los cuatro vientos el tamaño de su talento.
Acuña se robó el viernes la base que le faltaba para llegar a 30 en esta temporada. Ya había superado la treintena de cuadrangulares, por lo que pudo completar la hazaña del 30-30, una rara faena que ocurre poco en las Grandes Ligas y que define a los más completos, esos bateadores capaces de mandar lejos la pelota y correr lo suficientemente rápido como para estafar muchas almohadillas.
Uno de los datos más notables sobre ese logro tiene que ver con la juventud de este muchacho nacido en la localidad litoralense de La Sabana, un bello pueblo beisbolero recostado en el Mar Caribe. Antes de él, únicamente Mike Trout había sumado el 30-30 antes de cumplir los 22 años de edad.
Trout, que de nuevo es candidato a llevarse el premio al Jugador Más Valioso en la Liga Americana, es uno de los peloteros más emocionantes en la MLB. Pero he aquí que tiene un émulo, aunque se trate de alguien que aún no cuenta con una temporada completa arriba.
Hay más. Mucho más. En medio de este torneo de promesas y hechos cumplidos, Acuña está a punto de alcanzar nada menos que al dominicano Albert Pujols en el récord de cuadrangulares para latinos que todavía no pasan de los 21 años de nacidos.
Pujols tronó la pelota 37 veces en 2001, su campaña de novato. Su heredero lleva 36 y tiene más de un mes por delante, si en efecto quiere redondear cuatro decenas.
Así como el quisqueyano en su momento, ahora es Acuña quien marca la pauta para América Latina en las Mayores.