Después de un terremoto de 6,3 que sacudió el norte Filipinas la tarde de este lunes, las autoridades contabilizaron al menos cinco muertos por el derrumbe de dos edificios que colapsaron a consecuencia del movimiento telúrico.
En uno de los edificios, que constaba de cuatro pisos, ubicado en la provincia de Pampanga, al norte de Manila, hallaron tres cuerpos, mientras que los dos restantes se encontraban en los escombros de otro edificio en la cercana ciudad de Lubao.
La gobernadora provincial, Lilia Pineda, indicó que “creemos que hay gente todavía atrapada en el edificio de cuatro pisos” aunque aseguró que 20 personas fueron rescatadas y trasladadas al hospital al caer la noche.
“Es difícil porque no hay electricidad”, agregó.
Con información de AFP.