Marino Velasquez es un periodista y locutor deportivo de origen colombiano, que conduce el programa de fútbol Deportes & Más en la radio local 1600AM desde hace más de 26 años. En su trayectoria ha cubierto 3 mundiales de fútbol, 2 Copas América y las finales de la MLS por 20 años. ¡Quién iba a pensar que le iban a negar un credencial para la Copa América Centenario! Pero así fue.
Tras haber aplicado en el tiempo reglamentario, diez días antes del primer partido recibió una notificación de que su credencial había sido negado porque “el medio no era suficientemente conocido, y no era demostrado que él era periodista”.
Marino intentó apelar la decisión. Trató de comunicarse en repetidas ocasiones por teléfono y por email con el departamento de prensa del evento, pero no tuvo éxito. “Fui ignorado por completo”, se queja.
No fue el único. “A varios compañeros con programas de radio también les fue negada la credencial”, dice. “No se trató bien a la prensa, y quisieron dar prioridad a los medios grandes y conocidos para darle realce al evento, pero dejaron por fuera medios pequeños pero que tienen su audiencia local importante. Fue una discriminación”, opina.
Con todos los boletos aéreos comprados, hoteles reservados, autos rentados y compromisos con los patrocinaste de su programa, Velasquez decidió irse al primer juego en Santa Clara, California, con la idea de solucionar el problema. Se llevó todas las acreditaciones que tiene de Conmebol, FIFA, Concacaf, MLS y, tras hablar con varias personas, encontró finalmente a alguien que le ayudase, el jefe de prensa, quien le dio el credencial. Pero resulta que este credencial no le daba acceso al juego. Sólo al estadio por fuera, y a cubrir los entrenamientos. Para entrar al juego había que solicitar otro “ticket” adicional.
Este “ticket” también fue negado varias veces a Velásquez. “¿De qué le sirve a uno tener un credencial si no puede hacer bien su trabajo, para empezar no puede ni ver el juego pero tampoco ir a las conferencias de prensa ni tampoco entrevistar a los protagonistas del evento?”, se pregunta este periodista.
“Nos decían que no tenían tickets y que no había espacio. Conozco periodistas de Colombia que se quedaron sin poder entrar a la final, y resulta que en la tribuna de prensa había sillas para ellos. Nunca vi que faltara espacio, y esa era la excusa que siempre ponían. Hubo un gran desconocimiento de los encargados de la prensa sobre los medios pequeños. La verdad, siento que nos trataron muy mal”, concluye Velasquez.