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Claudia Sierra: SPECIAL REJECTION

Este artículo fue producido por el Boston Institute for Nonprofit Journalism en conjunto con El Planeta y DigBoston.com. TO READ THE ENGLISH VERSION VISIT DigBoston.com

Cuando después de representar por nueve años al Distrito Primero de Suffolk y Middlesex el Senador Estatal Anthony Petruccelli anunciara su renuncia en diciembre de 2015, los votantes latinos en el distrito desarticulado del legislador –que incluye porciones de Chinatown, East Boston, y North End en el Hub, además de partes de Winthrop, Cambridge y Revere- pensaron que ellos finalmente tendrían una oportunidad para votar por uno de los suyos para esta importante posición. En un distrito en el que más de 40,000 personas se identificaron como de origen hispano en el Censo de EE.UU. de 2010 y donde muchos estiman que la población latina alcanza el 40% de todos los residentes, el momento parecía propicio para que un legislador de un grupo demográfico distinto ocupe el sillón históricamente dominado por hombres blancos.

El comité editorial de El Planeta, en conjunto con lectores del periódico, hicieron eco del sentir de la comunidad y en enero de este año publicaron una encuesta, en la que se proponía:

A pesar de que los medios tradicionales en inglés no publican noticias sobre los potenciales candidatos latinos que están preparados para esta posición, hay muchos latinos que están listos para convertirse en oficiales electos. Con la intención de demostrar que sí existen candidatos latinos para la posición de Senador Estatal que la renuncia de Anthony Petruccelli está creando, hemos decidido abrir al público esta encuesta de opinión para escuchar cuál es el potencial candidato que propone el público.

Entre los líderes comunitarios que listó el periódico como potenciales remplazos para el popular Petruccelli, quien ahora trabaja como lobista, estuvieron: Dennis Benzan, quien ahora es ex-vice Alcalde de Cambridge y fue el primer Concejal latino de esa ciudad; Ileana Cintron del Massachusetts Democratic Latino Caucus; y Patricia Montes del grupo de apoyo a los derechos de los inmigrantes Centro Presente; todos parte de una lista ideal de aspirantes, tanto del área del activismo como burócratas. Después de más de 700 votos recolectados online, dos nombres se ubicaron en las primeras posiciones de la lista: Camilo Hernández, el director de servicios a los constituyentes del Concejal Sal LaMattina, y Claudia Sierra quien cuenta con 25 años de experiencia como activista comunitaria.

“Yo he sido una activista en esta área”, dice Sierra de East Boston quien se motivó a iniciar el papeleo para correr en las primarias del 12 de abril y la elección especial en mayo. Ella agrega, “cuando este asiento se abrió, había mucha discusión sobre quien debería correr y yo analicé todos los problemas que hemos estado enfrentando, la falta de inclusión y liderazgo, la falta de transparencia en los procesos comunitarios y los cambios en East Boston”.

Tomando en cuenta todo esto, Sierra pensó que era el momento adecuado para entrar al ruedo. “Necesitamos más representación”, ella dice hablando por los latinos en el Primer Distrito de Suffolk y Middlesex. “Yo me he convertido en un punto de referencia para mucha gente, y a diario recibo llamadas que dicen ‘Claudia, tenemos problemas con esto, ven y ayúdanos’. Eso es lo que ya estoy haciendo”.


La activista comunitaria Claudia Sierra participando en la iniciativa Boston Shines en East Boston.

La activista comunitaria Claudia Sierra participando en la iniciativa Boston Shines en East Boston.

Recordando sus inicios trabajando en justicia social, Sierra comenta, “cuando recién me mudé aquí yo encontré todas las barreras con las que te enfrentas al ser un inmigrante que no habla el idioma. Eso me hizo más fuerte para ayudar a otras personas que están pasando por la misma situación. Comencé a trabajar como intérprete voluntaria, no solo para hospitales sino también para inmigración, y así fue como me empecé a conectar con la comunidad… a pesar de que yo nací en este país yo soy una inmigrante. Crecí en Latinoamérica y me mudé a East Boston cuando tenía 18 años. Haber nacido aquí no fue una ventaja para mí. Enfrenté los mismos retos que todos enfrentan… a través de los años he visto los mismos problemas y que nada se soluciona. A los miembros de minorías los hacen creer que ellos tienen que votar por alguien más y que alguien como ellos no es lo suficientemente bueno para representarlos”.

Con la ayuda de un pequeño grupo de voluntarios, Sierra recolectó un poco más de 300 firmas requeridas para correr en la primaria Demócrata y las elecciones especiales del 10 de mayo. A pesar de que los documentos se entregaron a tiempo, oficiales con el Departamento de Elecciones de Boston determinaron que no tenía suficientes firmas válidas. Con esa decisión, a pesar de la considerable población hispana del Primer Distrito de Suffolk y Middlesex, ninguno de los siete candidatos que calificaron para la papeleta perteneció a la comunidad latina.

“Fue un grupo muy diverso”, dice Sierra, refiriéndose a los siete candidatos que incluyeron al ex Alcalde de Revere, Dan Rizzo; la fundadora de la Iniciativa Política para Mujeres Asiáticas-Americanas, Diana Hwang; el Representante Estatal Jay Livingstone; y la abogada y defensora de derechos de trabajadores de bajo salario, Lydia Marie Edwards, quien recibió un endorsement entusiasta del Boston Globe. Dejando a un lado el hecho de que no hubo diversidad para los latinos, Sierra dice que ella siguió la carrera de cerca y observó que “la mayoría de los candidatos estaban tratando de sacar partido de la comunidad latina. Como latinos nos encontramos con esto todo el tiempo: Ellos aprenden unas cuantas palabras en español, aman los tacos, aprenden a bailar salsa y eso es ofensivo. Ellos están jugando con nuestra cultura y solo lo hacen para obtener nuestro voto”.

Ganando el asiento de Petruccelli a los otros seis candidatos, el abogado de Winthrop Joseph Boncore obtuvo un poco más de 4,000 votos en una contienda corta y cargada de acusaciones; unos 400 votos más que Rizzo, también un hombre blanco que se situó en segundo lugar. Ahora en el cargo (el nuevo Senador se juramentó la semana pasada), Boncore tiene que correr otra vez, en esta ocasión en el ciclo electoral regular,  y aparecerá en la papeleta de las próximas primarias de septiembre. Pero, en lugar de tener seis oponentes, en esta ocasión Boncore enfrentará cero rivales de su partido. De acuerdo a Sierra, esto ha sucedido a pesar que se ha intentado que no sea así.

Aprendiendo del rechazo a sus firmas la primera vez, Sierra dice que en su segundo intento, ella llevó a amigos y voluntarios para buscar firmas afuera de los puntos electorales en el Super Tuesday de marzo. En ese entonces la potencial candidata entregó 373 firmas al Departamento de Elecciones de Boston –un 24% más de lo requerido-  y le informaron otra vez que había fracasado en su intento de calificar como candidata. De acuerdo a la ciudad, 88 de sus firmas no eran válidas, dejando a Sierra 15 firmas por debajo de las 300 requeridas. Después de luchar firma por firma con oficiales electorales ella logró que aprobaran cuatro más, lo que solamente le proporcionó un total de 289.

A pesar de que ella está pidiendo más voces latinas en Beacon Hill, Sierra dice que no está pidiendo un trato especial en el proceso electoral. Al mismo tiempo, la candidata que ha sido rechazada en dos ocasiones se ha cansado de lidiar con el Departamento de Elecciones de Boston, organismo que según ella se ha portado difícil al momento de revisar sus firmas. Varias firmas mostradas al Boston Institute for Nonprofit Journalism y El Planeta fueron, por ejemplo, rechazadas porque el nombre listado en el formulario no correspondía exactamente al nombre en los récords internos del Departamento. Sierra explica que eso no es inusual debido a que muchos hispanos tienen múltiples apellidos y no siempre que firman los listan de forma detallada. Además, aparentemente los oficiales electorales rechazaron los nombres de algunos votantes activos incluyendo José Callejas, un reconocido vecino de East Boston y dueño de La Hacienda, un restaurante en la Meridian Street que es parada obligada de los políticos que quieren congraciarse con los votantes.

Cuando se solicitó una declaración oficial, un vocero de City of Boston escribió en un e-mail: “El Departamento de Elecciones de Boston cuidadosamente revisa todas las firmas para asegurar un proceso justo para todos los candidatos potenciales. A pesar de que la Srta. Sierra no presentó un reclamo formal identificando las firmas que ella considera que fueron injustamente rechazadas, el Departamento tomó pasos adicionales y condujo una revisión informal de todas las firmas que nosotros no pudimos certificar. Esa revisión fue realizada en la presencia de la Srta. Sierra y llevó al Departamento a aceptar cuatro (4) firmas adicionales, con las que aún no alcanzó el número de firmas que ella necesitaba”. Con respecto al proceso utilizado, el vocero agregó: “Las firmas deben corresponder con el nombre y dirección que está en el archivo de la base de datos del registro de votantes del estado, su afiliación partidista y distritos asignados son también verificados”.

Los expertos en elecciones contactados para esta historia no comentaron específicamente sobre la situación de Sierra. Como una regla general, aquellos familiarizados con el proceso de calificación para una candidatura, recomiendan que los aspirantes políticos colecten al menos el 150 por ciento del número de firmas requeridas para así evitar quedar por debajo. En lo que respecta al Senador Boncore (o cualquier otra persona) corriendo como único candidato, Pam Wilmot, directora ejecutiva de la organización sin fines de lucro sobre la responsabilidad del gobierno Common Cause Massachusetts, dice, “en donde hay un solo nombre en la papeleta, eso no es democracia. Tener más nombres en una papeleta obliga a cada candidato a estar más atento. Les da opciones a los votantes- incluso si existe un candidato que está primero en las encuestas y quien va a ganar. No puedo comentar en este caso en particular, pero este es un problema en Massachusetts”.

Durante el último ciclo de elecciones legislativas en 2014, más del 60 por ciento de los Representantes Estatales lograron una victoria sin ninguna oposición real. Así mismo, alrededor de la mitad de los actuales Senadores en todo el estado no enfrentaron oponentes en las elecciones primarias ni generales, mientras solo uno de los seis Senadores de Boston tenía compañía en la papeleta electoral. En lo que se refiere a representación minoritaria, de acuerdo a un reporte reciente del Globe sobre diversidad en la Casa del Estado: “Ni uno de cada 10 legisladores en Beacon Hill es negro, latino o asiático, mientras que estas minorías juntas representan un cuarto de la población del estado”.

“Esta es otra batalla que tendré que pelear- como cualquiera de las múltiples batallas que peleo a diario”, dice Sierra. “Yo tomo esto como un desafío normal. Debería ser fácil, esto no debería estar pasando, pero yo puedo sentarme y llorar sobre lo ocurrido o puedo hacer algo al respecto. Yo le puede dejar saber a la gente que independientemente de lo que pasó con las firmas, todavía tenemos la oportunidad de correr. Esta es una oportunidad para que yo eduque a la comunidad sobre cómo trabaja el ‘write-in’ (voto escrito para un candidato que no figura en la papeleta) y tal vez eso sea una ventaja”

“Como inmigrantes y como una comunidad trabajadora, todos los días representan desafíos para nosotros- ya sea con trabajo o con lo escuela o con algo más. Siempre es una lucha”.

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