La desesperación para obtener un estatus legal hace que muchos inmigrantes busquen soluciones inmediatas y garantías – algo que no es posible.
Recuerden, si es demasiado bueno para ser cierto, probablemente lo es.
De acuerdo a recientes informes de noticias, la estafa a indocumentados es un problema que sobrepasa la capacidad de respuesta del gobierno federal.
Entre 1994 y 2014, más de 200,000 mexicanos han solicitado asilo político en Estados Unidos, según datos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). La cifra coloca a los mexicanos en el quinto lugar de la lista de nacionalidades que buscan protección en suelo estadounidense.
Sin embargo, un elevado porcentaje de los casos -en algunos años más de 98%- fueron rechazados. Las razones del rechazo son varias. Van desde no reunir los requisitos que la ley exige hasta estafas cometidas por dos grupos: abogados inescrupulosos y gestores o notarios no autorizados para representar a una persona ante la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS, por su sigla en inglés).
Patricipa Montes, Directora Ejecutiva de Centro Presente, declaró: «No existe un marco legal para proteger a estas personas. Quienes ya están enfrentado un procedimiento de deportación pueden ser beneficiados por un recurso legal que se denomina cancelación de explulsión. Solo abogados o representantes acreditados que trabajen para organizaciones reconocidas por la Junta de Apelaciones de Inmigración pueden dar consejo legal”.
El USCIS advierte que las siguientes estafas son las más comunes:
1-Notarios públicos – Aunque en muchos países de Latinoamérica los notarios son abogados con credenciales legales, en Estados Unidos no lo son. Aquí los notarios solo pueden atestiguar la firma de documentos y no pueden dar consejos legales. El problema es que muchos individuos ofrecen servicios legales de inmigración, lo cual es ilegal.
2-Estafas Telefónicas – Hay estafadores que se hacen pasar por oficiales del USCIS pidiendo su información personal, como número de Seguro Social o número de extranjero (alien number, en inglés). USCIS nunca llamará por teléfono a un inmigrante para pedirle algún pago.
3-Negocios locales – Negocios establecidos en comunidades inmigrantes que “garantizan” conseguir beneficios como visas, tarjetas verdes y permisos de trabajo, o agilizar los procesos legales. Esto huele a estafa.
4-Sitios web fraudulentos – Existen algunos sitios web que dicen estar afiliados con el USCIS o el gobierno, pero la dirección electrónica termina en .com, no .gov. Si necesitan descargar formularios para solicitudes de inmigración, solo usen el sitio oficial del USCIS, que es www.uscis.gov.
5-Lotería de visas – Si recibe un correo electrónico diciendo que ganó la lotería de visas, es una estafa. El Departamento de Estado de Estados Unidos no envía correos electrónicos a los solicitantes de la Visa de Diversidad, comúnmente llamada lotería de visas.
Cómo reportar fraude y estafas inmigratorias:
Si recibe un email sospechoso, reenvíelo al buzón de USCIS Webmaster: uscis.webmaster@dhs.gov.
Si Fue víctima o testigo de alguna estafa de inmigración, repórtelo al FTC llamando al 877-FTC-HELP, o presentando una queja a las autoridades locales o estatales. En Massachusetts, la organización Centro Presente puede ayudarle a canalizar esta queja. Para comunicarse, escriba a Patricia Montes pmontes@cpresente.org o llame al 617 483 2937.
Es importante recordar que solo un abogado o un representante acreditado por la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA, por sus siglas en inglés) está autorizado a brindar consejos o asistencia legal migratoria.