El Departamento de Bomberos de Massachusetts hizo una petición pública el viernes, instando a todos los residentes a comprobar que sus detectores de humo estén funcionando normalmente en sus viviendas.
En lo que va de año han muerto 19 personas en incendios caseros, y en casi el 60 por ciento de los casos, no había detectores de humo funcionando. En diciembre, se registraron 9 fallecidos más por la misma causa.
«Es desgarrador para mí saber que tantas personas podrían haber sobrevivido si hubieran tenido una primera advertencia de peligro, si hubieran tenido los detectores de humo trabajando», dijo Marshal Peter J. Ostroskey, del departamento de bomberos, durante una conferencia de prensa en la sede de bomberos de Lynn.
Ostroskey y otros funcionarios instaron a la gente a cambiar las baterías de sus detectores de humo y colocarlos en su sitio.
La última víctima mortal en Massachusetts se produjo el martes, cuando Jack Thomas, de 82 años de edad, murió en un incendio eléctrico en su casa de West Newbury. La oficina del jefe de bomberos dijo que los investigadores no encontraron ninguna evidencia de detectores de humo en la residencia.