En las elecciones de 2012 y 2014 en Salem, Massachusetts, se han producido quejas de varios votantes latinos que se han sentido discriminados por parte de personal electoral y algunos miembros de la policía, especialmente aquellos que no hablan bien el inglés.
Los hispanos hicieron sus denuncias ante el City Hall de Salem, y el pasado 23 de febrero, miembros de la Coalición de Liderazgo Latino de Salem junto con personal del North Shore Community Development Coalition, la jefa de la policía Mary Butler y la alcaldesa de Salem, Kim Driscoll, entre otros oficiales municipales, firmaron un “memorándum de entendimiento” a través del cual buscan reconocer el derecho al voto de los latinos.
Entre las quejas que han presentado los latinos está por ejemplo, a un hispano que le prohibieron asistir a su madre a votar y otra señora quien sólo habla español y fue acusada injustamente de robarse una boleta electoral. De acuerdo con Ana Nuncio, presidenta de la Coalición de Liderazgo Latino de Salem, estas quejas se remontan a 2005.
El obstáculo se ha producido de parte de la secretaria de la ciudad, Cheryl LaPointe, quien se negó a firmar el documento, alegando que ella ha hecho no ha sido testigo directo de las acusaciones discriminatorias presentadas por los latinos, y que en cambio los ha ayudado.
Durante la reunión con el City Hall, los hispanos solicitaron formalmente otras acciones para mejorar el acceso y facilitar la participación de votantes durante este año, y exigieron elaborar material electoral en español. En las primarias presidenciales del 1 de marzo, se reportó favorablemente que había trabajadores bilingües.