Uno de los mayores jonroneros de la historia, dos de los mejores fildeadores de sus posiciones, dos de los jugadores más efectivos en postemporada y el relevista más duradero que ha tenido Grandes Ligas fueron exaltados, el sábado, al Salón de la Fama del Béisbol Latino en La Romana, en el este de República Dominicana.

El jardinero dominicano Sammy Sosa, el receptor puertorriqueño Iván Rodríguez, el torpedero venezolano Omar Vizquel, el lanzador cubano Orlando ‘El Duqe’ Hernández, el torpedero colombiano Edgar Rentería y el relevista mexicoamericano Jesse Orosco fueron reconocidos en la séptima ceremonia del pabellón latinoamericano en el anfiteatro Altos de Chavón del exclusivo balneario dominicano Casa de Campo.

El ex jugador y manager de las ligas mayores, Bobby Valentine, recibió el Premio Tom LaSorda por su carrera de casi 50 años en la pelota profesional, y Phil Regan fue reconocido por su larga trayectoria como dirigente en las ligas caribeñas.

El toletero dominicano de los Yankees de New York, Alex Rodriguez, fue premiado como “Regreso del Año” de 2015 en Grandes Ligas, mientras que el catcher venezolano Salvador Pérez, de los campeones Reales de Kansas City, y el inicialista mexicano Adrián González, de los Dodgers de Los Ángeles, fueron seleccionados los Latinos de Oro de las ligas Americana y Nacional, respectivamente.

‘A-Rod’, Pérez y González no estuvieron presentes, pero Rodríguez aceptó el reconocimiento con un videomensaje. Sin embargo, el centro de atención estuvo sobre la clase de nuevos inmortales.

Sosa, de 47 años, bateó 609 cuadrangulares e impulsó mil 667 carreras en 18 temporadas con Texas, Medias Blancas y Cachorros de Chicago y Baltimore en Grandes Ligas. “El Bambino del Caribe” fue el Jugador Más Valioso de la Liga Nacional en 1998, cuando él y el norteamericano Mark McGwire libraron la mayor batalla de la historia por el liderato de jonrones y tuvo la primera de sus cuatro temporadas de 60 o más vuelacercas, un récord de todos los tiempos.

“Gracias a Dios por todas las cosas que me ha dado, incluyendo esta preciosa oportunidad de entrar al Salón de la Fama del Béisbol Latino”, dijo Sosa, quien recibió una gran ovación del público cuando fue presentado.

“Estoy feliz por estar en mi país, el amor que he recibido de los aficionados y el reconocimiento de nuestra bella gente latina”, agregó Sosa.

Iván Rodríguez, de 44 años, fue la excelencia como receptor, asistiendo a 14 Juegos de Estrellas y ganando 13 Guantes de Oro. El puertorriqueño bateó .296 con 311 jonrones y mil 332 impulsadas en 21 años con Texas, Detroit, Washington, Yankees de Nueva York, Houston y Florida.

“Recibimos el honor con mucho orgullo. De nuestra América Latina han salido muchos peloteros grandes y estar considerado en ese grupo, es muy importante”, dijo Rodríguez, quien será elegible para el Salón de la Fama de Cooperstown en dos años . “Tuve una buena carrera, no tengo ninguna queja después de jugar 21 temporadas”, dijo “Pudge”.

Vizquel, de 48 años, ha sido uno de los dos mejores torpederos defensivos de todos los tiempos, junto al norteamericano Ozzie Smith. Vizquel, quien repartió sus 24 años como pelotero activo entre Seattle, Cleveland, San Francisco, Medias Blancas de Chicago, Texas y Toronto, ganó 11 Guantes de Oro y bateó .272 con dos mil 877 hits, 404 bases robadas y mil 445 carreras anotadas.

“Es un gran honor con una serie de grandes jugadores con los que coincidí durante mi carrera. Espero que este sea el primer escalón para llegar a Cooperstown, pero es algo que no controlo, aunque anhelo”, dijo Vizquel, quien estará en la boleta del Salón de la Fama de Estados Unidos en el 2018.

Rentería, de 39 años, ha sido el mejor pelotero colombiano de todos los tiempos en las ligas mayores. En 16 temporadas fue invitado a cinco Juegos de Estrellas, ganó dos Guantes de Oro y participó en tres ediciones de la Serie Mundial, triunfando en dos y resultando Jugador Más Valioso del Clásico de Octubre del 2010 con los Gigantes de San Francisco.

El torpedero bateó .286 con 294 robos y mil 200 carreras anotadas con Florida, San Luis, Boston, Atlanta, Cincinnati, Detroit y San Francisco.

“Me siento viejo”, dijo Rentería refiriéndose a la edad de sus compañeros de promoción. “De verdad, nunca pensé estar en el mismo lugar en donde entran jugadores como Sammy, Vizquel, Pudge y Orosco, quienes eran mis héroes antes de que llegara a Grandes Ligas”, dijo Rentería.

“Significa mucho para mí. Es una bendición y un premio al esfuerzo realizado por tantos años. El béisbol siempre lo ha sido todo para mí”, dijo Hernández, quien era una leyenda en el béisbol internacional antes de abandonar Cuba y firmar con los Yankees para jugar en Grandes Ligas en 1998.

Hernández, ahora de 50 años, llegó tarde a Grandes Ligas, pero tuvo una carrera muy exitosa, ganando tres campeonatos con los Yankees (1998-2000) y uno con los Medias Blancas (2005). El derecho tuvo foja de 90-65 y efectividad de 4.13 en 219 partidos de temporada y 9-3, 2.55 en 19 encuentros de playoffs en nueve años en Grandes Ligas. También lanzó para los Mets de Nueva York y Arizona.

‘El Duque’ lanzó con Industriales de La Habana por 10 campañas en la Serie Nacional de Cuba y fue miembro de la selección cubana que ganó los Juegos Olímpicos de 1992 en Barcelona, España.

Orosco, de 58 años, lanzó por 24 años en Grandes Ligas con Mets y Yankees, Baltimore, Dodgers de Los Angeles, Cleveland, Milwaukee, Minnesota, San Luis y San Diego. Ostenta el récord del gran circo con mil 252 apariciones y realizó el último out de la Serie Mundial de 1986, que los Mets ganaron a los Medias Rojas de Boston.

“Esto es lo más importante que me ha pasado en mi carrera”, dijo Orosco.

Desde su ceremonia inaugural en el 2010, han sido elevados a la inmortalidad deportiva 72 grandes figuras del béisbol latinoamericano, entre jugadores, ejecutivos, cazatalentos, narradores y propulsores. La lista incluye a todos los latinoamericanos que se encuentran en Cooperstown.

“Los peloteros latinos son un componente importante de la industria del béisbol profesional actualmente, en cantidad y calidad, y pensamos que necesitaban su propio Salón de la Fama, que reconociera sus hazañas. Eso es el Salón de la Fama del Béisbol Latino”, dijo Roberto Weill, presidente del organismo.

“Nuestra ceremonia es la fiesta del béisbol latinoamericano”, dijo Weill.ESPN

www.diariorepublica.com

ÚLTIMAS NOTICIAS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.