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Un Mundial que ha roto varios récords

El Mundial de Brasil 2014 ha sido elogiado como uno de los más emocionantes en la historia del torneo y las cifras así lo demuestran.

Récords de larga data –de goles, edades e incluso longitud de nombres– se han derrumbado en esta edición de la Copa del Mundo.

A continuación, siete puntos que marcan lo singular del Mundial de Fútbol, según una recopilación hecha por BBC Mundo, a la que se ha adicionado la mayor goleada en una semifinal, luego del 7 a 1 de Alemania a la anfitriona, Brasil.

La mayor goleada

La de Alemania contra Brasil es la mayor goleada que se ha visto en las semifinales de un mundial de fútbol

Muchos goles en la fase de grupos

En la fase de grupos se anotaron 136 goles, una cifra que supera por seis el récord establecido en el mundial de Corea-Japón en 2002.

Octavos de final para la historia

Por primera vez en la historia de los Mundiales los ocho ganadores de los grupos avanzan a los cuartos de final: Brasil, Colombia, Francia, Alemania, Holanda, Costa Rica, Argentina y Bélgica. Por otro lado, por primera vez cinco partido de octavos de final se definieron en tiempo suplementario.


Africano goleador

Al anotar un gol en el partido que Ghana perdió con Portugal por 2-1, el delantero Asamoah  Gyan se convirtió en el mayor goleador de África en la historia del Mundial: seis en total.

El jugador de más edad

El portero colombiano Faryd Mondragón tiene 43 años, y superó al camerunés Roger Milla como el jugador de mayor edad en la historia de los mundiales.

El nombre más largo y el más corto

El anotador con el apellido más largo en la historia de los Mundiales es Sokratis Papastathopoulos. Se hizo con ese honor al anotar un dramático y tardío gol contra los costarricenses y de ese modo enviar el partido a la prórroga.

Pero no es el único jugador cuyo nombre entró en la historia en este torneo. El delantero brasileño Jô se convirtió en el jugador con el nombre más corto en aparecer en una Copa del Mundo.


Más atrapadas en un partido

El portero estadounidense, Tim Howards, detuvo 16 balones que se habrían convertido con toda seguridad en goles en el encuentro contra Bélgica en cuartos de final.

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