«El teléfono móvil no se limita a hacer llamadas telefónicas», dijo el alcalde de Boston, Martin J. Walsh recientemente al Boston Globe. «¿Por qué nuestros bancos deben funcionar solo como asientos?». Sí. Han llegado a Boston los cada vez más comunes «bancos inteligentes», que permiten cargar artefactos electrónicos en lugares públicos.
El MIT Media Lab, a través de un proyecto llamado Changing Environments, ha anunciado el lanzamiento de la iniciativa Soofa: un banco desarrollado por tres ingenieras que consiste en una parte de asientos y un sistema que permite cargar los teléfonos móviles utilizando la energía solar que es captada a través de una placa fotovoltaica.
El funcionamiento es muy sencillo: se capta la energía con los paneles y posteriormente se transfiere a los dispositivos que se conectan. Además de servir como un punto de carga, el banco está conectado a internet para a través de unos sensores detectar la calidad del aire o el nivel de ruido.
No es la primera vez que se realizan pruebas con ellos: durante el invierno ya se instalaron unos pocos. No es la mejor época del año para hacer pruebas con unos equipos que dependen tanto del tiempo pero quitando ese detalle de lado ahora en verano es cuando se empezarán a expandir por la ciudad de Boston.
«Queremos que las ciudades sean actualizadas para nuestra generación» comentó Sandra Richter, una de las tres autoras de la propuesta, a Yahoo Tech. «Hoy en día andamos por ahí con nuestros teléfonos todo el tiempo, y mueren cada cinco minutos. Así que para nosotros es muy importante tener carga suficiente todo el tiempo y estar conectados los unos con los otros».
Los bancos serán instalados en varios sitios de la ciudad: Titus Sparrow Park, Boston Common y Rose Kennedy Greenway. En las fotos parece que es posible cargar un iPad sin problemas. Ojalá la idea se expanda y llegue a más ciudades.