Este sábado, víspera de Navidad, los Patriotas de Nueva Inglaterra (11-3), flamantes campeones de la división este de la AFC y líderes absolutos de la conferencia, reciben en el Estadio Gillette a los Delfines de Miami (5-9) en lo que será el penúltimo juego de la temporada regular 2011.

CUANDO LOS PATRIOTAS ATACAN
Brady viene de librar con inteligencia y mucha astucia un complicado encuentro frente a los Denver Broncos. Ahora enfrentando a los revitalizados Delfines (con 5 triunfos en los últimos 7 juegos), el QB intentará salir del paso con un juego aéreo letal y preciso.

Para ello Brady cuenta con un arsenal aéreo de lujo. Junto a la conocida eficiencia de Rob Gronkowski y Wes Welker, el equipo vio la semana pasada el resurgimiento de Aaron Hernandez. El talentoso ala cerrada parece estar recuperado de su lesión a la rodilla, tal como lo demuestran sus atléticas corridas después de cada recepción que lo ayudaron a acumular 129 yardas en 9 recepciones y un TD frente a los Broncos.

Miami intentará bajar la efectividad de Wes Welker con un juego físico desde la misma línea de golpeo enviando a su mejor esquinero Vontae Davis (quien viene de lograr 2 intercepciones) para realizar tal misión. Como suele ocurrir, un safety (profundo) y un linebacker (apoyador) estarán monitoreando de cerca el accionar de Gronkowski, el problema para Miami es que también tendrá que velar por Hernandez. Lo más probable es que el safety Reshad Jones (tal como ocurrió en el partido de ida) vuelva a encargarse de Hernandez mientras que el LB (apoyador) Karlos Dansby deberá ser el responsable de vigilar de cerca al imparable Gronkowski.

Como es lógico, Miami necesitará la cooperación de sus pass rushers en su afán por presionar a Brady. Será una oportunidad para que el linebacker Wake se reivindique consigo mismo después que en el partido de ida fuera controlado sin mucho problema por el debutante tackle derecho patriótico Nate Solder.

A diferencia del primer enfrentamiento en donde los Patriotas solo corrieron un total de 106 yardas, esta vez Belichick intentará establecer un juego de carrera más convincente haciendo uso de su juego de carrera por comité, tan usado por los Patriotas en los últimos años.

Conforme se acercan los partidos de playoffs y el clima de invierno empieza ser un factor, contar con la efectividad de los corredores se convierte en una necesidad. Más allá de las yardas terrestres ganadas está el hecho de darle mayor credibilidad al play-action, un tipo de pase que cobrará mayor importancia frente a defensas agresivas y de calidad que veremos en la post temporada.

Miami intentará frenar los intentos patrióticos a ras del piso con una sólida línea defensiva donde el NT (tackle nariz) Paul Soliai, forma el bastión de una línea dura de vencer.

CUANDO LOS PATRIOTAS DEFIENDEN
Como cada semana, la defensa de los Patriotas contra el juego aéreo será puesta a prueba este sábado.

Inspirados y con el ánimo a tope, el equipo de Miami vendrá con el deseo de explotar esta deficiencia de los Patriotas y cobrarse la revancha de aquella derrota sufrida en el partido de inicio de temporada.

Los Delfines, después de empezar el año con 7 derrotas seguidas, han revertido su accionar logrando 5 triunfos en sus últimos 7 partidos. Un mérito cuyo responsable en buena medida es su QB Matt Moore.

El receptor estrella de Miami, Brandon Marshall, junto al TE Anthony Fasano, son las armas de mayor cuidado con que cuenta Moore. Ambos vienen de anotar un TD cada uno frente a los Bills. En su conjunto, la ofensiva aérea de Miami intentará seguir su buena racha este sábado ante una vulnerable secundaria patriótica que aún no encuentra su brújula.

La defensa contra el ataque terrestre de los Patriotas viene de librar un difícil compromiso frente a los Broncos. Después de ceder 167 yardas en un solo período, «la caja defensiva» pudo enmendar esta calamitosa actuación in

ÚLTIMAS NOTICIAS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *