Por Nicolás Torres Pardo

Un ejemplo de perseverancia, optimismo y trabajo, la historia de la familia de Andrés Treviño es conocida en Boston desde hace ya algunos años. El mexicano llegó a Boston en 2001 buscando una cura para la enfermedad de su hijo Andy quien, desde pocas horas después de haber nacido, tuvo complicaciones con su sistema inmunológico, siendo infecciones digestivas las dificultades más graves con que debió lidiar.

En su natal México, y en donde vivió antes de trasladarse a Boston, Andrés encontró apoyo en talentosos médicos que, sin embargo, no lograron dar con una solución para los problemas de salud de su hijo. El Children’s Hospital Boston, donde Andy fue recibido, sería la respuesta para la familia Treviño, y sería, también, donde Andrés encontraría un lugar para desarrollar una misión que vincularía a las comunidades locales hispanas, grupos que crecen bastante rápido y que ganan cada vez más protagonismo en Nueva Inglaterra.

Los Treviño han pasado mucho tiempo en el hospital. Mientras Andy–después de haber sido objeto de investigaciones que ayudaron a revelar un mapa genético de su organismo que ayudaría a descubrir qué procedimiento sería el más adecuado para ayudar a su recuperación (un trasplante de médula en el que Sofía, la hermana menor de Andy, sería el donante) — se fortalecía y salía de su enfermedad, Andrés empezó a forjar fuertes lazos con otras familias de origen latino que también debían pasar una gran parte de su tiempo en el Children’s Hospital. Así mismo, involucrarse con grupos de voluntarios le ayudó a Andrés a entrar más en contacto con el hospital, conociendo así acerca de su funcionamiento y de la forma en que está estructurado.

Yocaira Landrón pasó por una situación similar. Su hija Carla, nacida en Santo Domingo, había pasado tan sólo 25 semanas en el vientre de su madre cuando vio la luz. Al haber nacido tan prematuramente, Carla tuvo que afrontar muchas dificultades desde pequeña. La más grave fue una hemorragia cerebral que, aunque ya controlada, todavía la obliga a ir a controles al hospital constantemente. El Children’s Hospital Boston fue el lugar donde Carla superó la mayoría de problemas que empezaron a manifestarse apenas nació; allí, también, Yocaira conocería a Andrés Treviño y, de paso, se vería envuelta en las iniciativas que un grupo conformado por latinos desarrollaría.

«Milagros Para Niños» es el más sobresaliente de esos proyectos. Cabe señalar que de los más de 500,000 niños que son atendidos en el Children’s cada año, aproximadamente 150,000, o un 30%, son latinos, según cifras proporcionadas por el hospital. Además, en el Martha Eliot Health Center (Centro de Salud Martha Eliot, del Children’s) en Jamaica Plain, el 80% de todos sus pacientes son latinos.

Con el apoyo de la organización del hospital, la iniciativa «Milagros para Niños» –la primera de su tipo (un grupo conformado por personas de origen latino únicamente) — ha ayudado a recaudar fondos para los pequeños pacientes del Children’s Hospital.

De hecho, fue en una de las actividades de la iniciativa donde Andrés y Yocaira trabajaron juntos por primera vez. El hospital convocó a un grupo de más de 20 familias de origen latino para colaborar en una radiotón el año pasado; la historia de Carla y Yocaira fue incluida.

Aunque la difusión de la transmisión no fue uno de los puntos fuertes de la actividad, el lazo entre las familias de Andy y Carla ha permanecido; desde entonces Andrés y Yocaira trabajan juntos en el Children’s Hospital.

Una de las actividades que ha caracterizado los esfuerzos filantrópicos del hospital y a la que, desde hace unos años, «Milagros Para Niños» se ha vincu

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