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Estudiantes de leyes realizan un simposio sobre inmigración en Harvard

Por: María Iñigo

El pasado viernes 5 de febrero, Phil Gordon, alcalde de la ciudad de Phoenix, Arizona, inauguró el primer simposium sobre políticas migratorias organizado por el Harvard Immigration Project, una asociación formada por estudiantes de leyes de esa universidad con el objeto de abogar por cambios positivos en las leyes migratorias de este país.

Durante el evento, cuyo tema principal era el rol actual de los gobiernos locales en políticas migratorias, Gordon compartió su experiencia como alcalde de la capital de Arizona desde hace seis años y los retos que le ha presentado el gobernar una localidad tan afectada por las consecuencias de la inmigración indocumentada.

En su ponencia, el Alcalde hizo hincapié en la urgencia de crear nuevas leyes migratorias. «La reforma migratoria ya se ha tardado demasiado tiempo», dijo Gordon, argumentando que esto ha sido el resultado de la negligencia del gobierno federal y un Congreso que se niega a ver más allá de las políticas de los respectivos partidos.

«No se trata de ser demócrata o republicano, se trata de preservar un buen modo de vida», dijo Gordon.

A su vez, aceptó que aunque apoya los esfuerzos del presidente Obama por fomentar un cambio, se siente decepcionado de que la pendiente reforma migratoria sólo haya recibido una vaga mención en el informe presidencial del pasado 28 de enero.

«Estaba decepcionado… un hecho de esta magnitud merece más de 38 palabras», dijo Gordon, «Aunque sea una de las tres prioridades del Presidente, al igual que nada pasó hace tres años, nada está pasando ahora».

De acuerdo con Gordon, es debido a esta parálisis del sistema que ciudades como Phoenix se ven obligadas a utilizar cantidades «astronómicas» de sus presupuestos y gran parte de su cuerpo de policía en medidas para lidiar con las consecuencias de un sistema migratorio roto.

Tan sólo en Phoenix hay más de 100 oficiales policiacos asignados de tiempo completo a ejercer la ley federal, lo que cuesta a la localidad alrededor de $10 millones al año. En tres años, las fuerzas de policía han arrestado alrededor de 3,000 criminales violentos indocumentados, y rescatado a más de 20,000 personas, con y sin documentos, de los crímenes de los llamados ‘coyotes’.

Gordon mostró a los asistentes fotografías tomadas durante misiones policíacas en la lucha contra estos criminales que se dedican a introducir indocumentados y narcóticos al país. Una de las imágenes mostraba las condiciones en que los coyotes tenían confinado a un grupo de aproximadamente 20 inmigrantes, todos en ropa interior, con muestras evidentes de desnutrición, esperando ser enviados a trabajar en lugares con condiciones laborales deplorables.

Después de mostrar las imágenes, Gordon declaró: «aunque no condono el rompimiento de la ley federal, entiendo las razones [de los indocumentados] para venir», y continuó explicando que «ésta es gente cuyo único error fue venir a este país… gente que se vio obligada a venir para alimentar a sus familias y evitar ser perseguidos, al igual que tantos otros inmigrantes a lo largo de la historia».

Como en todo el país, en Phoenix, donde el 40% de la población es de origen hispano, el quebrantamiento del sistema migratorio ha tenido también repercusiones sociales y ha dado lugar al surgimiento de grupos cuyo principal fin es discriminar contra minorías. El Alcalde compartió indignado el incidente ocurrido a un veterano hispano recién llegado de Irak, quien fue agredido por uno de estos grupos con frases como ‘deberías de estar avergonzado de portar ese uniforme’ y ‘mejor hubieras muerto’.

Este tipo de incidentes, dijo Gordon, han propiciado el miedo entre

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